Ayer, y con la lagartería típica de la clase dirigente del país, Ramón Jessurún y los presidentes de los diferentes clubes del FPC, sortearon el calendario de la liga colombiana. Un evento largo y soso que avanzaba sólo por la belleza de las presentadoras de la transmisión. Las fechas quedaron definidas, pero hasta ahí, porque el reglamento del torneo no aparece por ninguna parte.
La Liga del primer semestre del año es un campeonato diferente por el corto tiempo dispuesto por el calendario mundialista; y por esto sólo se puede predecir con poca precisión cómo debe afrontarse. En las semifinales del pasado, el octavo atina a clasificar con 27 ó 28 puntos, producto, en general, de victorias en condición de local. Los primeros 4 puestos alcanzan un puntaje igual o mayor a los 30 puntos. ¿Cómo se dirimirá el empate en puntos? Está por verse.
El Deportivo Cali arranca con un calendario difícil. El primer rival es el Deportes Tolima de Hernán Torres. Una escuadra con memoria, continuidad y buenos jugadores; siempre complicada para el Glorioso y más cuando en su nómina brillan varios elementos con pasado azucarero. Sin duda, el Vinotinto y Oro será el termómetro perfecto para identificar el nivel y posibles pretenciones del Cali de Bernal. En la segunda fecha, el Millonarios de Luis Augusto García visita el Pascual Guerrero. Lo normal es que el Cali gane sin problemas, eso es lo que dice la historia. Además Millonarios viene con problemas económicos y un plantel desmotivado. Sin embargo, no es inusual encontrar que el otrora Ballet Azul engorde la marrana en tierra primera. Habrá que tener cuidado. En la tercera y cuarta fecha el Glorioso visita Medellín, primero enfrentará a Nacional y luego al justo campeón 2009-II. En el primero, como siempre tendrá que estar muy pendiente el Comité Ejecutivo porque con el monopolio del fútbol en manos del Verdolaga, no serán raras las decisiones arbitrales "polémicas" como penaltis inexistentes, expulsiones sin razón y goles imaginarios. Luego aparecerá un DIM preocupado por la Copa Libertadores. Dependiendo del plan deportivo del Poderoso, Bernal puede pensar en los tres puntos.
El siguiente bloque de partidos muestra rivales preocupados por el descenso. Quindío y Cúcuta darán la pelea por los puntos, aunque en el papel deben ser 6 puntos fijos si el Cali quiere pelear el título. Once Caldas por lo general nunca puede con el Superdépor. Junior en Barranquilla es el contrincante más complejo del bloque; un empate sería un buen botín.
Para el tercer bloque lo lógico es que el Cali consiga al menos 12 puntos de 15. Contra la Delincuencia, no hay nada que hacer, no hay excusas, es victoria fija en ambos encuentros y además el momento para cuadrar el gol diferencia (si es que el ítem resulta importante en el desempate). Santa Fe es débil en el Pascual Guerrero y siempre termina derrotado, pero no será fácil porque tienen un muy buen plantel. Boyacá Chicó también tiene que salir abatido del Sanfernandino. El elenco de Gamero y Pimentel no ha tenido grandes refuerzos y pareciera que se encontrara en standby, no se muestran como serios aspirantes al título. Del Chicó se sabrá más en las primeras fechas, es una incógnita. El Atlético Huila, subcampeón del fútbol colombiano, es el rival de cuidado en este bloque de 5 fechas. A favor del Cali está que Guillermo Berrío no puede encajar dos temporadas buenas seguidas. Al terminar este bloque, el Superdépor debe estar consolidado en los primeros lugares.
Las últimas fechas favorecen al Cali. Tendrá su encuentro contra Cortuluá, un equipo débil, que aspira a mantenerse en primera, y sin irrespetar al Equipo Corazón, no debe representar problemas para el trasegar azucarero. Real Cartagena se encuentra en la misma situación del Cortuluá, pelea descenso pero es una escuadra complicada en el Corralito de Piedra. Bodert lleva un proceso serio que le ha dado réditos a pesar de disponer de una nómina limitada. Envigado, Pereira y Equidad cierran la programación del único grande del Valle del Cauca. Para esa instancia el Cali debe estar asegurado en los 4 primeros y debe sumar y regular fuerzas para afrontar semifinal y final.
Sin el conocimiento de las reglas de juego, seguramente habrá vacíos en el análisis. Se desconoce si el que termine primero en la tabla tenga ventajas en la semifinal y final. Tampoco cuál es el ítem de desempate. Pero como equipo grande el Cali debe pegar primero y tomar distancia, ganar y sumar con el fútbol necesario para hacerlo. El idealismo no tiene cabida mientras el Cali muestre un esquema táctico serio y ganador.
Temas propuestos
1. ¿Cómo vislumbran el camino al título dado el calendario de la Liga?
Bonus track: De la Pava como Gerente Deportivo del Glorioso.
Obelisco
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