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Copa Cartago

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Viento en popa

 

 

Después de años de procesos fallidos, el Deportivo Cali vuelve a mostrar un proyecto serio y con credibilidad en los primeros meses del año basado en la labor de Jorge Luis Bernal y su Cuerpo Técnico. El punto de quiebre sin duda fue el primer partido de preparación. La inteligencia de Bernal para cambiar y mejorar las condiciones de los jugadores fue evidente en el segundo cuarto de pretemporada. El premio: la victoria en la final de la Copa Cartago contra el "encopetado" hijo blanco, el Once Caldas.

 

Los logros en la segunda semana son múltiples. El equipo está definido. Toda la parcial azucarera sabe que hay un once inicialista y porqué. Esta vez las presiones externas no tuvieron efecto y fue el mismo Bernal el encargado de ponerle los puntos sobre las íes a cierto sector del Comité que ejercía una presión malsana sobre su plantel de jugadores. Con esto, cumplió con su segundo cometido, ganó la confianza de los futbolistas a su mando. Seguramente un porcentaje importante mostrará fidelidad hacia el director técnico, algo insual en el Deportivo Cali. Esto deviene en una competencia leal entre los jugadores (por lo menos los nacionales) que aumenta la posibilidad de variantes en buen nivel que den una mano cuando se requiera. También, la pelea por los puestos facilita la depuración de un grupo demasiado amplio. La capitanía de Juan Guillermo Domínguez  es una muestra más de la inteligencia del Cuerpo Técnico en el manejo de su grupo de trabajo. Otro ítem positivo es el rendimiento del sector defensivo. El Cali no recibió goles en la Copa Cartago y el uruguayo Castillo fue pieza importante en la consecusión de dicho logro. El cuarteto defensivo ha mejorado, Ceballos y Zapata están recuperando su nivel y Domínguez está asimilando el puesto con las indicaciones del tolimense. El ataque está afilado. Wilmer Parra, centrodelantero potente y hábil, está anotando con la frecuencia de un goleador de raza. Carrillo llegó a desquitarse después de la vulgaridad - casi que infecciosa - que cometió después de ponerse la camiseta del equipo arbitral en la pasada temporada. Ya no es ídolo, y le toca luchar la titularidad como a cualquier otro, y lo está haciendo bien. Charría y Domínguez juegan de memoria y abren el campo con peligrosidad. Para el 50% de la pretemporada, queda la tranquilidad de objetivos parciales cumplidos.

 

Obviamente no todo está listo.  La preparación físico atlética todavía requiere mucho trabajo. Jugadores clave como Wilmer Parra y Juan Carlos Escobar no tienen fondo físico. Exceptuando a Ceballos, Charría y Pérez, el resto del plantel apenas está para correr 70 u 80 minutos. Hay que recordar que Bernal agarró un equipo que sólo corría 45 minutos y su preparador físico, Hernando Arias, no está para milagros. En el sector defensivo preocupa después de la final amistosa contra el Blanco Blanco, la zona derecha: falta proyección y marcación por ese costado. Con la salida de Juan Carlos Escobar y el ingreso de Cabrera se perdió fuerza por aquella banda. Calle no está en su mejor nivel y García con seguridad tomará su puesto en algún punto del torneo. Lo de Cabrera y Nayar también preocupa, más cuando son refuerzos que trae un directivo y no precisamente dentro del encuadre de trabajo del Cuerpo Técnico y de los demás miembros del Comité Ejecutivo. Hasta el momento, no se justifica el arribo de los gauchos, tendrán que trabajar y mostrar muchísimo más. En la delantera, Álvarez no está enchufado, aunque no es claro si su rol en el circuito ofensivo es importante o no. Sin embargo, hay otros delanteros que están prestos a tomar su puesto en caso de que no funcione. El único refuerzo de la cuerda de Bernal que no ha rendido es Pajoy. Por último, entristece que el semillero se vea poco representada en el trabajo del director técnico. Ojalá los jóvenes tengan oportunidad este semestre. 

 

La lucha se está dando. El triunfo en Cartago es importante en lo mental. Los jugadores toman aire y notan que sus esfuerzos han valido la pena. También tranquiliza a una hinchada sumamente desesperada; Bernal le está devolviendo la fe a los azucareros. Eso es mucho para tan poco tiempo de trabajo. La fanaticada se irá haciendo al costado y dejará trabajar al tolimense; quedan los directivos, quienes no pueden entorpecer la implementación de un proyecto futbolístico serio por intereses y figuración personal.

 

Poco a poco el Universo Azucarero se une alrededor del proyecto Bernal.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuál creen que será el rol deportivo de los volantes gauchos este primer semestre?
2. Conclusiones del 50% de la pretemporada y del título en la Copa Cartago.

 

Obelisco

 

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