Cuatro largos años de incomunicación entre directivos e hinchada terminarón por concretar un divorcio que se venía fraguando desde aquella final con el Deportes Tolima. Los mensajes encontrados, la manipulación de la prensa y la desesperación de la hinchada crearon un ambiente denso que no permitía que los interlocutores se escucharan mutuamente. La interpretación de cada acto del Comité producía casi siempre la reacción contraria a lo que se quería. Pasado el tiempo Rodrigo Otoya decidió callar y dejar sus inoportunas y desacertadas declaraciones atrás. Rápido aprendió que no tenía idea cómo comunicarse con la hinchada y guardó silencio. Otros tomaron la vocería del Presidente con poca suerte.
La situación de la hinchada no ha mejorado mucho, de hecho, tiende a empeorar. El final de la era Otoya produjo una tranquilidad temporal y un pronto regreso del afán por conformar un equipo serio y ganador. Para la hinchada, por algún motivo desconocido que merece un análisis profundo, la posibilidad de títulos tiene un aumento directamente proporcional al número de refuerzos que llegan al equipo en pretemporada; desconociendo completamente la historia de los Green Teams. Mientras los directivos anuncien dos volantes "10", un goleador "de raza", un arquero de "categoría", un volante de primera línea "experimentado", dos laterales "con proyección" y un central con "jerarquía" todo el mundo está tranquilo.
El nuevo Comité Ejecutivo, pensando en el hincha, dice claramente que el espectáculo debe continuar. Ernesto Roa anuncia el contrato de palabra con el argentino Nayar, Hebert Celín la contratación (frustrada) de Johan Fano en su posesión y la prensa a Camilo Ceballos, Wilson Carpintero, John Charría, Joaquín Botero y demás para mantener al hincha contento. Porque, no hay que negarlo, conseguir muchos refuerzos es significado de buena gestión para el azucarero desprevenido. El mensaje del Comité es que están trabajando duro.
Posiblemente hay confianza en los refuerzos y en el nuevo Deportivo Cali. Igual, se contrató un técnico trabajador - aunque la grandeza del Cali lo tenga un poco confundido -, un plantel de buenos jugadores y disposición para hacer las cosas bien. A pesar del engaño de Socios Activos, se supone que los directivos quieren lo mejor para el Cali. O por lo menos el Universo Verdiblanco trata de pensarlo así para no amargarse la vida.
En la superficie, hay estabilidad, más en época navideña donde nadie quiere pensar más allá de natilla, buñuelo y villancicos. Pero profundizando en el tema, el mensaje que da el Comité es otro muy diferente. Los refuerzos representan la figuración de uno de sus miembros, y el efecto lógico es el favor de la hinchada. La consecución de un refuerzo "Tipo A" es lo máximo en cuanto a trabajo directivo se refiere, y después de lo realizado por la anterior Junta Directiva, lo es aún más. El asunto, lamentablemente no es así.
La consecución de muchos refuerzos se traduce también en éxitos inmediatos. El derroche de dinero en contrataciones condiciona a la hinchada a esperar un título en mayo. El efecto es un aumento exponencial en la presión que el equipo profesional va a tener en el Pascual Guerrero. Tiros al aire como Nayar y Cabrera van a tener una vigilancia especial por parte de socios e hinchada, a esos son los que van a querer ver por la curiosidad de aclarar el talento fútbolístico que tanto se les pondera.
Este es un nuevo campeonato donde hay que picar en punta en las primeras 3 ó 4 fechas. No hay tiempo, como en los anteriores torneos, de poner el equipo en forma en 10 fechas. Cada punto vale y el campeonato tendrá un ganador merecido, aquí no triunfará el octavo que entró de milagro y por esas cosas del fútbol llegó a la final y la ganó. El trabajo se tiene que ver y el rendimiento debe ser progresivo llegando a su cénit en mayo. Empezar con una derrota casi que sentencia a un equipo. En este tipo de torneos no se puede aflojar ni de local ni de visitante porque la pelea por los puntos es directa. La presión partido a partido, con una fanaticada pensando en los refuerzos que conseguirán el triunfo, puede ser deletérea. Además, dada la cuantía de la inversión, los dividendos deben ser a corto plazo, agregando la variable Mundial: después de su terminación, los estadios sufren gran desolación en Colombia. No habrá muchos ingresos por asistencia pasada la Copa Mundo. No hay mañana para el Cali, esas fueron las reglas que impusieron en el Comité.
Hay quienes esperan. El semillero del Deportivo Cali ha dado su mejor camada de jugadores en muchísimos años. A diferencia de otras generaciones, estos pelaos tienen hambre de títulos, quieren a la institución, muestran liderazgo y no se arrugan ante las críticas. Les gusta el sabor a victoria y están siempre en disposición de jugar. Su buena labor en el Mundial Prejuvenil y el título nacional de Sub 18 son su mejor carta de presentación. Sin embargo, los directivos se encargan de mostrar que lo de afuera vale más, que por más méritos que tengan, el hecho de ser colombianos y canteranos los pone en desventaja. Este mensaje llega no solo a aquellos que están listos para debutar sino a todas las categorías de las divisiones menores del Deportivo Cali. Este discurso sin duda será utilizado por empresarios que quieran llevarse a los jugadores a otros equipos donde, en teoría, sí los van a alinear y valorar como se merecen. Al final, son los mismos hinchas los que ven con malos ojos la alineación de canteranos por encima de refuerzos nacionales o extranjeros. De ahí nacen las estúpidas rechiflas a jugadores como Luis Fernando Muriel.
Es el Superdépor el que sufre. Los caprichos y el miedo a los chiflidos en el estadio de los directivos terminan minando el proyecto futbolístico del equipo (si es que lo hay). La contratación de jugadores que no caben dentro de un planteamiento deportivo a corto, mediano y largo plazo aumenta la complejidad para armar el equipo, desmotiva a los jugadores de la base y a los mismos juveniles. También aumenta la presión de la hinchada que ve un equipo reforzado para ganar, pone en alerta a los socios por el tipo de inversión que se hace con el dinero que consignan mensualmente. Además, ratifican el pensamiento irracional del fanático sobre el número de refuerzos y los títulos.
Lo que hay entonces es egoismo, hambre de figuración y pobre planificación. La propuesta es que los directivos tengan los pantalones bien puestos y piensen con cabeza fría. No se trata de que consigan títulos rápidamente para que puedan sacar pecho, no. La idea es que puedan fortalecer al Cali de tal manera que el equipo renazca y se mantenga en los primeros lugares del rentado nacional, peleando codo a codo con los grandes de Sudamérica en torneos internacionales, siendo un ejemplo empresarial y deportivo para Colombia y el continente. Porque la estructura física de las sedes y estadio no representan nada si los directivos no tienen claro cuáles son los jugadores que el Cali realmente necesita, cuáles son los planes del técnico, a qué va a jugar el equipo y cuáles son los objetivos que va a cumplir. Los directivos no pueden pensar como el hincha resultadista y con pasión negativa. Deben establecer un plan de trabajo y apegarse a él con convicción. Todos deben apuntar hacia el mismo lado: el bienestar del Deportivo Cali para esta generación, y las venideras.
Pueden empezar por respetar acuerdos, por ejemplo, mantener como voz oficial del Comité a Fernando Marín. Luego, preguntar al Cuerpo Técnico cuáles son los jugadores que necesita dado el boom de juveniles. Esto llevará a un acuerdo sobre el tipo de fútbol que el Comité quiere que el Cali presente en el 2010 y así sabrán con seguridad si Bernal y los jugadores cumplieron o no, y facilitará la decisión de seguir o abortar el proyecto que montaron sin tener en cuenta la presión de la fanaticada. El proyecto futbolístico es la clave de este Deportivo Cali, es hora ya de que el Comité Ejecutivo lo presente. Porque hasta el momento mucho show y cero porciento fútbol.
La Cultura Alternativa del Fútbol les desea una feliz navidad a todos sus socios y al Universo Azucarero donde quiera que esté.

Temas propuestos
1. ¿Existe un proyecto futbolístico en el Cali?
2. ¿Encuentran coherencia en la contratación de refuerzos?
3. ¿A mayor número de refuerzos más posibilidad de título?
Bonus track: ¿Qué regalo de navidad le piden a este Deportivo Cali?
Obelisco
Imágenes cortesía lafm.com.co, oem.com.mx, deporcali.com, radio.rpp.com.pe.
Gracias a DJ por la tarjeta navideña.