Skip to content

Editorial

Obelisco's picture

Sentido de pertenencia

 

El partido contra Cúcuta Deportivo en la noche del miércoles dejó varias conclusiones. La primera, que el Comité Ejecutivo no tiene ni idea cómo armar un equipo de fútbol. Segundo, que el Profesor Bernal no siente al Deportivo Cali y que con unos directivos confundidos, le va a quedar difícil estar al mando de un equipo grande. Tercero, que la cantera es la salvación del Cali, sea en materia futbolística o ecónomica.

El gran problema del Cali es que no hay sentido de pertenencia. Sí. Y esto va más allá del profesionalismo de los distintos estamentos verdiblancos. Unos directivos sólo piensan en los títulos y creen que armar un equipo es facilísimo. Estos fueron los mismos que salían con el Memorial de Agravios cada vez que Rodrigo Otoya se equivocaba. Estos son los personajes que intentan hacer negocios en el extranjero, creyendo que como saben tanto de fútbol, pueden ir y buscar jugadores baratos, desconocidos y que la pueden romper en el FPC. Pero resulta que terminan trayendo paquetes o haciendo negocios que van en perjuicio de las arcas azucareras, precisamente porque de esto no saben. Otros creen que el Cali se maneja como una finca, muy al estilo del expresidente Humberto Arias.  Las consecuencias de estas actitudes egoistas, son nefastas para la institución.

Luego está el técnico. Al Profesor Bernal hay que aclararle que trabaja para el Deportivo Cali y no para unos señores que se llaman Charría, Escobar y Pajoy. Que en el Cali hay una cosa que se llama semillero, en el que se invierte una buena suma de dinero, y que pertenece en su totalidad a la institución. Lo del Cali es lo que nace en la cantera. Es el corazón del equipo y hay que respetarlo. No tiene presentación que se le eche el agua sucia a un pelao de 16 años porque lo mandaron a la guerra, y al veterano que cobra el triple y que debe marcar diferencia en cada encuentro, lo perdonen porque, a pesar de errar dos goles hechos, "abre la cancha". Aquí es donde una directiva conocedora interviene y arregla el direccionamiento del Cuerpo Técnico. De eso, infortunadamente, no hay. 

La hinchada es un cuento aparte. Es una maraña de contradicciones y falacias lógicas que surgen del producto de la desesperación. Y esa desesperación parte del pobre liderazgo y planificación del Comité Ejecutivo. Por ejemplo, siguiendo las recomendaciones de los dirigentes, se dijo que cuando llegara el Profesor Bernal  el proceso no podía ser con la cantera porque estaban muy biches. Entonces había que ir a traer un volquetada de refuerzos para suplir los vacíos del equipo. De la volquetada si acaso resultaron aceptables el 20%.  Con esto, no se armó una columna vertebral y los resultados negativos llegaron. Como consecuencia de esto, se pide a Bernal que incluya a los juveniles (que despreciaron en un principio por biches) en la titular para salvar al equipo. Y si en sus primeras presentaciones no juegan como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, no sirven y "pierden la oportunidad". Es incomprensible como en seis fechas, los juveniles que no servían terminen siendo los bomberos del Cali. Muchos hinchas prefieren el acento ché, a los nacidos de la entraña. ¿Por qué? Sería una pregunta interesante para una directiva competente. 

Termina todo en los jugadores, muchos mercenarios que vienen al Cali a cobrar, a recuperarse físicamente, para luego ir a triunfar a otros equipos. El hambre de victoria no existe en varios de los "refuerzos". Son ellos los que deben ser desterrados desde el inicio. El Cali no es una institución para recuperarle los jugadores a los demás equipos. Al Glorioso deben llegar los mejores en su mejor momento.

Una vez el Superdépor logre consolidar un grupo de personas que trabajen por el bien del Deportivo Cali, que sientan la institución, podrá buscar una identidad de juego. Por ahora, hay un poco de gente haciendo negocios con el Verdiblanco y protegiendo lo suyo.

Por estas razones es comprensible porqué el Once Caldas, en el mismo tiempo de trabajo que el Cali, logra resultados visibles en su funcionamiento. Ellos le apostaron a jugadores con presente y buenas condiciones, como el goleador Fernando Uribe, proveniente del modesto Deportivo Pereira. No se pusieron a inventar. Obviamente, en muchos casos se les fue la mano, pero igual su meta era armar un equipo que pudiera pelear las tres copas en disputa. Hasta ahora va bien y seguro continuará por buen camino.

Como lo dijo Carlos Salvador Bilardo cuando tomó a Estudiantes de la Plata después de la deblace en la que había caído: "Por ahora no nos interesa como juegan los rivales, nos interesa nuestro fútbol, crear una identidad.". La identidad del Cali se encuentra en la entraña, en el semillero. Un proceso serio que confíe plenamente en el talento de la cantera, con continuidad y buenos refuerzos que los acompañen, es lo más sano en estos momentos. 

 

Probables nóminas

 

Once Caldas: "Neco" Martínez; Ramírez, Johnson, Amaya y Micolta; Castrillón, Pérez y Arias; D Moreno, Santoya y Uribe.

 

Deportivo Cali: JG Castillo; Calle, Ceballos, Cortés y Martínez; Escobar, Pérez, Valdés  y Domínguez; Muriel y Pajoy.

 


Temas propuestos

 
1. ¿Quiénes son los que realmente trabajan por el bien del Deportivo Cali?
2. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.



Obelisco

 

Imágenes cortesía de elpais.com.co, galasoccer.com.

Obelisco's picture

Las dudas de la pretemporada

 

 

La pretemporada bajo el mando de Jorge Luis Bernal completa el 75% de los trabajos. Los resultados y objetivos cumplidos desde lo eminentemente deportivo son sobresalientes y en comparación con otras pretemporadas, casi que brillantes. Por eso, la hinchada está tranquila y espera una presentación aceptable durante el primer partido oficial contra el equipo del senador Camargo.

 

Desde lo futbolístico, la impresión que da es que muy pronto Bernal ajustó la defensa. Juan Guillermo Castillo recupera rápido su nivel y toma el liderazgo de una zaga que solía ser pasiva. Bernal tampoco se puso a inventar con líneas de tres ni mensajes complejos en la táctica fija, situación que ha generado seguridad en los movimientos del cuarteto posterior. Además, el Cali parece ser un equipo ofensivo, fiel a la filosofía bielsista que prefiere tener el balón lo más lejos posible del arco propio. En la media cancha Valdés y Pérez están sólidos en la cobertura y Charría cumple bien su doble función táctica. Adelante Parra se convirtió en el elemento goleador del verdiblanco.

 

Aunque la pretemporada de Bernal es un éxito por los  motivos expuestos, hay algunos aspectos que dejan algún grado de duda en la hinchada. Es cierto que el arco de Castillo casi no ha sido vulnerado, pero en el partido contra Caldas quedó la impresión que existen fallas por derecha y que, de no ser por el oriental, la historia habría sido diferente. Es decir, por el dominio del Cali en los diferentes partidos, puede que el contrario no haya tenido suficiente posibilidad de atacar la defensa azucarera. Aunque el dominio del balón es una táctica defensiva válida (llevada a extremos absurdos por la rosca paisa), vale la pena saber si el Cali es capaz de resistir a un equipo ofensivo, por ejemplo:  Nacional y Óscar Julián Ruiz en el Atanasio Girardot con un hombre más por la expulsión planificada de un jugador del Cali en los primeros 15 minutos del partido.

 

En la media cancha, como siempre, Valdés es la gran intriga. El canterano hace parte de aquel grupo de jugadores que realizan una brillante pretemporada y que al iniciar el torneo oficial no muestran la misma calidad. La fanaticada extraña al Valdés previo a la lesión: líder, con buena ubicación, media distancia y quite. Con Valdés sólo se sabrá hasta el partido contra Tolima. Con Pérez el problema es otro: la marca. Sacrificio tenía pero era lento y no se ubicaba bien en la cancha. Bernal ya detectó el problema y por eso el bogotano hace entrenamientos extras, porque por motivación y estado físico está listo ya. Por la derecha, y complementando el argumento de la falta de cobertura, está el factor Juan Carlos Escobar, quien está cerca de su peso ideal de competencia gracias al buen trabajo del cuerpo técnico y el compromiso del jugador; hay que recordar que viene del sobreentrenamiento de Pinto y se demorará en adquirir fondo físico.  Escobar no está para noventa minutos en una posición donde lo físico es clave dadas las exigencias tácticas. Hay que agregar que  al Cali le hace falta el líder táctico de la media cancha; entre Pérez y Valdés, es más ordenado el segundo y ninguno de los dos ha mostrado la capacidad de dirigir el bloque, llegar o acompañar el ataque, ser el técnico en la cancha. Nayar era el llamado a ser aquel cabeza de área y no lo va a ser, no tiene el suficiente tiempo para subsanar su pésimo estado físico.

 

En la ofensiva, Parra tiene gol aunque no resiste todavía el término de goleador. Es un jugador diferente por su potencia y habilidad que con seguridad será pieza importante si le dan la oportunidad. Álvarez no ha podido anotar en pretemporada y era el llamado a ser el goleador del equipo. Sin embargo, la competencia por el puesto lo hará mejorar o simplemente tendrá que cederle el puesto a Carrillo o Muriel que vienen mucho más finos en los encuentros de preparación.

 

Eso en cuanto a lo deportivo, porque lo dirigencial apenas está arrancando. Las directivas se conocen por los refuerzos que logran conseguir, el plan empresarial que presentan, la implementación que realizan de ese plan, la forma de comunicarse con la hinchada, la defensa que hagan del equipo durante la temporada regular y las decisiones que toman durante el periodo intersemestral. Hasta el momento no hay ningún plan, hay improvisacion. Esa improvisación, según las declaraciones de Fernando Marín, debe llevar a un título en mayo. Preocupa que si no se consigue el título y consideran que Bernal fracasó, no quedará mucho para después. De los refuerzos, funcionan los pedidos por Bernal sumados al arquero Castillo, los demás son una incógnita. Habrá que esperar cómo funciona la nueva Junta en el torneo regular y las decisiones que tomen en pleno Mundial.

 

Esta semana, para finalizar trabajos, los azucareros disputarán el exclásico por los damnificados del terremoto en Haití contra la plaga delincuencial. Es un momento de morbo para la prensa delincuente que espera la derrota del Cali para acabar con todo. El Cali ganará, eso es seguro y no tendrán material para llenar de veneno las columnas de los periódicos y las ondas radiales. Los asistentes tendrán que ir de blanco al estadio pero se espera una floja asistencia por la desorganización del evento y la inminente lucha entre barras bravas, que ahora es peor porque varias están fuera del control de los miembros antiguos del Frente Radical. Situación que además, debe ser considerada por el Comité Ejecutivo, porque por desmanes pueden producir sanciones con puntos. El tema de las barras no se puede obviar.

 

En general, el Cuerpo Técnico ha trabajado bien, logró montar un equipo adecuado para la competencia colombiana. De ahí a que hagan milagros... no sabemos.

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuáles son las dudas de pretemporada que quieren responder en el primer partido oficial?
2. Previa encuentro Cali vs. Delincuencia por los damnificados de Haití.

 

Bonus track: ¿Quién debe ser el capitán del Deportivo Cali?

 

Obelisco

 

PS: ¿Y el Cheché luego no se había retirado del fútbol?

Obelisco's picture

La suerte del calendario

 

 

Ayer, y con la lagartería típica de la clase dirigente del país, Ramón Jessurún y los presidentes de los diferentes clubes del FPC, sortearon el calendario de la liga colombiana.  Un evento largo y soso que avanzaba sólo por la belleza de las presentadoras de la transmisión. Las fechas quedaron definidas, pero hasta ahí, porque el reglamento del torneo no aparece por ninguna parte. 

 

La Liga del primer semestre del año es un campeonato diferente por el corto tiempo dispuesto por el calendario mundialista; y por esto sólo se puede predecir con poca precisión cómo debe afrontarse. En las semifinales del pasado, el octavo atina a clasificar con 27 ó 28 puntos, producto, en general, de victorias en condición de local. Los primeros 4 puestos alcanzan un puntaje igual o mayor a los 30 puntos. ¿Cómo se dirimirá el empate en puntos? Está por verse.

 

El Deportivo Cali arranca con un calendario difícil. El primer rival es el Deportes Tolima de Hernán Torres. Una escuadra con memoria, continuidad y buenos jugadores; siempre complicada para el Glorioso y más cuando en su nómina brillan varios elementos con pasado azucarero. Sin duda, el Vinotinto y Oro será el termómetro perfecto para identificar el nivel y posibles pretenciones del Cali de Bernal. En la segunda fecha, el Millonarios de Luis Augusto García visita el Pascual Guerrero. Lo normal es que el Cali gane sin problemas, eso es lo que dice la historia. Además Millonarios viene con problemas económicos y un plantel desmotivado. Sin embargo, no es inusual encontrar que el otrora Ballet Azul engorde la marrana en tierra primera. Habrá que tener cuidado. En la tercera y cuarta fecha el Glorioso visita Medellín, primero enfrentará a Nacional y luego al justo campeón 2009-II. En el primero, como siempre tendrá que estar muy pendiente el Comité Ejecutivo porque con el monopolio del fútbol en manos del Verdolaga, no serán raras las decisiones arbitrales "polémicas" como penaltis inexistentes, expulsiones sin razón y goles imaginarios. Luego aparecerá un DIM preocupado por la Copa Libertadores. Dependiendo del plan deportivo del Poderoso, Bernal puede pensar en los tres puntos.

 

El siguiente bloque de partidos muestra rivales preocupados por el descenso. Quindío y Cúcuta darán la pelea por los puntos, aunque en el papel deben ser 6 puntos fijos si el Cali quiere pelear el título. Once Caldas por lo general nunca puede con el Superdépor. Junior en Barranquilla es el contrincante más complejo del bloque; un empate sería un buen botín.

 

Para el tercer bloque lo lógico es que el Cali consiga al menos 12 puntos de 15. Contra la Delincuencia, no hay nada que hacer, no hay excusas, es victoria fija en ambos encuentros y además el momento para cuadrar el gol diferencia (si es que el ítem resulta importante en el desempate). Santa Fe es débil en el Pascual Guerrero y siempre termina derrotado, pero no será fácil porque tienen un muy buen plantel. Boyacá Chicó también tiene que salir abatido del Sanfernandino. El elenco de Gamero y Pimentel no ha tenido grandes refuerzos y pareciera que se encontrara en standby, no se muestran como serios aspirantes al título. Del Chicó se sabrá más en las primeras fechas, es una incógnita. El Atlético Huila, subcampeón del fútbol colombiano,  es el rival de cuidado en este bloque de 5 fechas. A favor del Cali está que Guillermo Berrío no puede encajar dos temporadas buenas seguidas. Al terminar este bloque, el Superdépor debe estar consolidado en los primeros lugares.

 

Las últimas fechas favorecen al Cali. Tendrá su encuentro contra Cortuluá, un equipo débil, que aspira a mantenerse en primera, y sin irrespetar al Equipo Corazón, no debe representar problemas para el trasegar azucarero. Real Cartagena se encuentra en la misma situación del Cortuluá, pelea descenso pero es una escuadra complicada en el Corralito de Piedra. Bodert lleva un proceso serio que le ha dado réditos a pesar de disponer de una nómina limitada. Envigado, Pereira y Equidad cierran la programación del único grande del Valle del Cauca. Para esa instancia el Cali debe estar asegurado en los 4 primeros y debe sumar y regular fuerzas para afrontar semifinal y final.

 

Sin el conocimiento de las reglas de juego, seguramente habrá vacíos en el análisis. Se desconoce si el que termine primero en la tabla tenga ventajas en la semifinal y final. Tampoco cuál es el ítem de desempate. Pero como equipo grande el Cali debe pegar primero y tomar distancia, ganar y sumar con el fútbol necesario para hacerlo. El idealismo no tiene cabida mientras el Cali muestre un esquema táctico serio y ganador.


 

Temas propuestos

 
1. ¿Cómo vislumbran el camino al título dado el calendario de la Liga?

 

Bonus track: De la Pava como Gerente Deportivo del Glorioso.

 

Obelisco

 

Imágenes cortesía de elespectador.com, futbolocura.com.

Obelisco's picture

Viento en popa

 

 

Después de años de procesos fallidos, el Deportivo Cali vuelve a mostrar un proyecto serio y con credibilidad en los primeros meses del año basado en la labor de Jorge Luis Bernal y su Cuerpo Técnico. El punto de quiebre sin duda fue el primer partido de preparación. La inteligencia de Bernal para cambiar y mejorar las condiciones de los jugadores fue evidente en el segundo cuarto de pretemporada. El premio: la victoria en la final de la Copa Cartago contra el "encopetado" hijo blanco, el Once Caldas.

 

Los logros en la segunda semana son múltiples. El equipo está definido. Toda la parcial azucarera sabe que hay un once inicialista y porqué. Esta vez las presiones externas no tuvieron efecto y fue el mismo Bernal el encargado de ponerle los puntos sobre las íes a cierto sector del Comité que ejercía una presión malsana sobre su plantel de jugadores. Con esto, cumplió con su segundo cometido, ganó la confianza de los futbolistas a su mando. Seguramente un porcentaje importante mostrará fidelidad hacia el director técnico, algo insual en el Deportivo Cali. Esto deviene en una competencia leal entre los jugadores (por lo menos los nacionales) que aumenta la posibilidad de variantes en buen nivel que den una mano cuando se requiera. También, la pelea por los puestos facilita la depuración de un grupo demasiado amplio. La capitanía de Juan Guillermo Domínguez  es una muestra más de la inteligencia del Cuerpo Técnico en el manejo de su grupo de trabajo. Otro ítem positivo es el rendimiento del sector defensivo. El Cali no recibió goles en la Copa Cartago y el uruguayo Castillo fue pieza importante en la consecusión de dicho logro. El cuarteto defensivo ha mejorado, Ceballos y Zapata están recuperando su nivel y Domínguez está asimilando el puesto con las indicaciones del tolimense. El ataque está afilado. Wilmer Parra, centrodelantero potente y hábil, está anotando con la frecuencia de un goleador de raza. Carrillo llegó a desquitarse después de la vulgaridad - casi que infecciosa - que cometió después de ponerse la camiseta del equipo arbitral en la pasada temporada. Ya no es ídolo, y le toca luchar la titularidad como a cualquier otro, y lo está haciendo bien. Charría y Domínguez juegan de memoria y abren el campo con peligrosidad. Para el 50% de la pretemporada, queda la tranquilidad de objetivos parciales cumplidos.

 

Obviamente no todo está listo.  La preparación físico atlética todavía requiere mucho trabajo. Jugadores clave como Wilmer Parra y Juan Carlos Escobar no tienen fondo físico. Exceptuando a Ceballos, Charría y Pérez, el resto del plantel apenas está para correr 70 u 80 minutos. Hay que recordar que Bernal agarró un equipo que sólo corría 45 minutos y su preparador físico, Hernando Arias, no está para milagros. En el sector defensivo preocupa después de la final amistosa contra el Blanco Blanco, la zona derecha: falta proyección y marcación por ese costado. Con la salida de Juan Carlos Escobar y el ingreso de Cabrera se perdió fuerza por aquella banda. Calle no está en su mejor nivel y García con seguridad tomará su puesto en algún punto del torneo. Lo de Cabrera y Nayar también preocupa, más cuando son refuerzos que trae un directivo y no precisamente dentro del encuadre de trabajo del Cuerpo Técnico y de los demás miembros del Comité Ejecutivo. Hasta el momento, no se justifica el arribo de los gauchos, tendrán que trabajar y mostrar muchísimo más. En la delantera, Álvarez no está enchufado, aunque no es claro si su rol en el circuito ofensivo es importante o no. Sin embargo, hay otros delanteros que están prestos a tomar su puesto en caso de que no funcione. El único refuerzo de la cuerda de Bernal que no ha rendido es Pajoy. Por último, entristece que el semillero se vea poco representada en el trabajo del director técnico. Ojalá los jóvenes tengan oportunidad este semestre. 

 

La lucha se está dando. El triunfo en Cartago es importante en lo mental. Los jugadores toman aire y notan que sus esfuerzos han valido la pena. También tranquiliza a una hinchada sumamente desesperada; Bernal le está devolviendo la fe a los azucareros. Eso es mucho para tan poco tiempo de trabajo. La fanaticada se irá haciendo al costado y dejará trabajar al tolimense; quedan los directivos, quienes no pueden entorpecer la implementación de un proyecto futbolístico serio por intereses y figuración personal.

 

Poco a poco el Universo Azucarero se une alrededor del proyecto Bernal.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuál creen que será el rol deportivo de los volantes gauchos este primer semestre?
2. Conclusiones del 50% de la pretemporada y del título en la Copa Cartago.

 

Obelisco

 

Obelisco's picture

Paso rápido

 

El Cuerpo Técnico tiene buen sentido de orientación. Muy pronto descubrieron que su "proceso" se desviaba del camino trazado. A pesar de las muchas críticas de la hinchada, la pasividad de quienes creen que el poco tiempo de preparación no dice nada, además de la presión de ciertos directivos, el Cuerpo Técnico en cabeza de Jorge Luis Bernal hizo los cambios necesarios para que la pretemporada no fuera una falacia como en años anteriores.

 

Es de sentido común. La pretemporada dura 4 semanas. Una semana equivale al 25% de la preparación de los jugadores de cara a un torneo en el que hay que empezar sumando.  Además, el tiempo total es insuficiente para que el equipo tenga un adecuado nivel de competencia en la primera fecha. Había que hacer algo al respecto.

 

La primera medida fue aumentar el número de partidos amistosos en pretemporada para los equipos A y B. Al parecer también hay un cambio en el plan de preparación física. Otra medida se tomó previamente: El Profesor Bernal había pedido una serie de jugadores conocidos, con esto, lograría armar un esquema táctico pronto. Parece que en la ofensiva lo logró. Charría entró enchufado, a Juan Carlos Escobar hay que recuperarlo físicamente pero se ve que sabe qué quiere el tolimense, Pajoy llegó para finalizar las jugadas de aquellos y hasta el momento es el más flojo de los tres. "Alcatraz" García, el último refuerzo en llegar, sin muchos pergaminos mostró buena condición y puede ser el bastión táctico de la defensa de Bernal. Hay un terreno ganado y habría más si el DT se la hubiera jugado con más canteranos. 

 

Una vez encaminada la pretemporada, vuelve la tranquilidad a las huestes verdiblancas (informadas) en lo futbolístico.  El problema que sigue es la lucha del Cuerpo Técnico por hacerse un ambiente de trabajo adecuado. La hinchada está presionando demasiado, como nunca antes. Los rumores de directivos que utilizan la división del FRV para manipular los cánticos de las barras, continuando con una estrategia de persecusión a algunos jugadores es algo nuevo para el Deportivo Cali. De resultar ciertos, la hinchada y socios en general deben rechazar categóricamente esos actos vergonzosos y pedir la destitución inmediata de quien esté inmiscuido en el asunto. Además está el Comité Ejecutivo y su desinformación. Una vez ido Celín Navas de vacaciones, los ratones hicieron fiesta. Cuando regresó se enteró de situaciones que él no había autorizado, y por supuesto, la plancha mayoritaria que él dirige los desmintieron. Esto se dio a conocer en los medios y fue aprovechado para aumentar aún más la presión sobre el equipo.

 

A Bernal y su grupo de trabajadores hay que blindarlos, porque se nota a leguas que son los encargados de sacar el barco a flote. La desunión de directivos e hinchada no pueden tocar el trabajo de Jorge Luis Bernal y sus muchachos. El inicio del torneo está cerca, la pretemporada va prácticamente en un 50% y el paso al que va Bernal no se puede atajar de ninguna manera.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cambió la historia de la pretemporada?
2. ¿Qué hacer con el desorden del Comité Ejecutivo?

 

Obelisco

 

Imágenes cortesía de futbolred.com.

 


 

 

Obelisco's picture

A cambiar la historia de la pretemporada

 

Éste es el punto de inflexión. La primera semana de pretemporada deja un mal sabor para quienes recibieron el equivocado mensaje del Comité Ejecutivo. Contrataciones por cantidad, un plantel en pésima condición física, jugadores con sobrepeso por el poco cuidado en vacaciones, refuerzos sin presente, futbolistas que muestran más de lo que van a dar para poderse quedar con las comodidades de Pance y una pésima logística en el estadio. Historia conocida.

 

Los resultados y el funcionamiento fueron los mismos que en épocas de Labruna, Carreño o Hernández. La hinchada asistió en buena cantidad a los encuentros contra Centauros y Depor Aguablanca, eternos sparrings en el primer mes del año, pero esta vez no compró. El número de refuerzos y las esperanzas de un nuevo ciclo de directivos y técnico abordo no fueron consecuentes con el nivel futbolístico mostrado. Y es que la afición está recibiendo señales incorrectas. Sin lugar a dudas la desesperación está haciendo mella en el pensamiento colectivo del Universo Azucarero, provocando una demencia futbolística inusitada: la parcial azucarera está olvidando el fútbol.

 

El problema empieza con los directivos. No conocen el verbo planificar y  tampoco lo conjugan con el sentido común. No se trata de darle "todo" a Jorge Luis Bernal para que en mayo la cúpula directiva le eche el agua sucia al Cuerpo Técnico.  El asunto tampoco es de ganar un título por esas cosas del fútbol - estilo Once Caldas 2009 - sin los cimientos que soporten un proyecto de triunfos a largo plazo. La creación de objetivos claros, certeros,  sería clave para el Deportivo Cali de hoy pero lo que obtiene la hinchada son retazos. La cuota de refuerzos de un directivo por aquí, la de otro por allá, la que pidió el técnico, etc. Y las metas globales no son públicas. Uno de los directivos  - Ernesto Roa - propone un equipo que siempre salga a buscar el resultado y que juegue bien. Paradójicamente no promete título a pesar del gasto en contrataciones; por lo menos fue capaz de decir lo que piensa sobre el futuro inmediato del Glorioso, porque del pensamiento de los demás poco se sabe. Todo esto produce una mayor confusión en una hinchada de por sí desesperada al límite. La traducción: improperios, insultos y rechiflas en el estadio a una semana del inicio de actividades.

 

El barco está a la deriva porque no hay liderazgo. Cada integrante del Universo Azucarero empuja para un lado diferente. Todos piden título y pocos colaboran a la hora de asistir al estadio, de comprar la camiseta o la acción del Club. El rebaño necesita quien lo guíe, de lo contrario, tendrá como resultado una Torre de Babel donde todos hablan un idioma diferente al verdiblanco.

 

Las directivas también tienen que poner el tema del sentido de pertenencia sobre la mesa, y no precisamente el de  los jugadores. El hincha no se identifica con el equipo porque desde hace rato no se trabajan los lazos que lo unen a él. El tratamiento desde las tribunas es lamentable, el Cali se convirtió en una cosa a la que se acostumbró a criticar cada domingo. El aficionado no se dará cuenta de su actitud hasta que el tema se maneje con inteligencia, es decir, llegándole al alma.

 

El cambio es ahora. Con seguridad Jorge Luis Bernal y sus colaboradores se dieron cuenta que el "proceso" no arrancó bien. Hay que reflexionar prufundamente cada tema. El tolimense entendió (ojalá) que esta hinchada es mucho más exigente e impaciente que las demás. Debe  comunicárselo a los directivos para que tomen cartas urgentes en el asunto. La condición física de los jugadores y su base táctica también es un tema para discutir. El Cuerpo Técnico tiene que ser claro con su proyecto y presentarle a la cúpula directiva las fechas para las que está estipulado que el equipo tome una forma adecuada para la competencia. Es más, la hinchada debería conocer de primera mano para qué está el equipo en este torneo. El miedo a decir las cosas por su nombre so pena de perder apoyo en las tribunas o "quedar mal"  con la parcial es sólo eso, miedo. Mientras la hinchada se idenfique con el equipo, todo marchará bien, y el equipo no es sólo su fútbol. Y el que no crea, que compare lo que sucede ahora con los 22 años de ayuno entre el quinto y el sexto título. 

 

Dado el curso que tomó la pretemporada, una de las salidas es que Bernal no se deje quemar.  Mal que bien, tomaron decisiones. Con el bulto de refuerzos y la permanencia de un grupo exagerado de jugadores para pelear un torneo de verdad, lo lógico es que se depure el plantel. Quedarse con los que rindieron desde el primer día, teniendo los suficientes pantalones para oponerse a cualquier presión externa. Por ahí podría empezar una pretemporada diferente para el Cali. Después, apuntarle a los resultados en las primeras fechas. La escasa preparación físico atlética y táctica del equipo en el día 0 no da para más. No importa que de local se juegue con un esquema defensivo mientras se consigan los puntos. Las críticas de hinchada y directivos no pueden  permear el trabajo a largo plazo del Cuerpo Técnico. Igual, la ofensiva del Cali parece funcionar de memoria y ajustando la defensa, sumado un poco de suerte en el calendario, se pelea el mediocre FPC desde el principio.

 

Lo que comienza ahora es la lucha del Cuerpo Técnico por sobrevivir el entorno azucarero. La única forma es sumar y sumar, no importa si se traiciona la filosofía de juego verdiblanco en las primeras fechas. Después tendrá tiempo para ajustar sobre el camino. De lo contrario será lo mismo de antes: un equipo sin fondo físico en los segundos tiempos, desconcentración en la marca en todos los sectores del campo, arqueros regalando goles, jugadores displicentes,  sindicatos, cambio de técnico a los 6 meses, goleadas a granel y unas directivas lavándose las manos.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Cuál es la diferencia entre esta pretemporada y otras que hayan vivido en los últimos 4 años?
2. Vuelve y juega ¿Creen que la hinchada se identifica con el equipo diseñado por el Profesor Bernal y el Comité Ejecutivo?
3. Creen que si el Cuerpo Técnico es sincero con los tiempos para conseguir las metas trazadas, ¿la hinchada deja de apoyar?

 

 

Obelisco

 

Imágenes cortesía de Carcas, Profesor Samuel y Obelisco.

 

Obelisco's picture

El milagro de Sarmiento

 

Las expectativas al interior del Deportivo Cali son altas. Jorge Luis Bernal, en su debut con un equipo grande, busca conseguir éxitos con base en jugadores experimentados. Los directivos contribuyeron con una buena dosis de refuerzos, desconfiando de los juveniles por aquel partido de la final sub 18 contra Millonarios.  El objetivo general es pelear arriba con un fútbol agradable para la retina. El hincha entiende otra cosa: el objetivo es el título. El gasto en contrataciones habla por sí mismo, aunque el universo azucarero ve con preocupación que son pocos los jugadores que resaltan por su presente futbolístico. El positivismo hace parte intrínseca de Pance por estos días y todo se ve posible. Sin embargo, para cumplir con lo esperado, se necesita una campaña similar a la de Pedro Sarmiento en 2005.

 

En aquella oportunidad, Jaime De la Pava abandonaba el cargo de director técnico a mitad de torneo dejando al Superdépor sumido en una crisis deportiva muy complicada. Sarmiento nunca debió llegar al Cali en su reemplazo, eso es cierto, pero a su arribo cumplió con un excelente trabajo. Con una directiva completamente resquebrajada, equipo profesional destruido y limitadísimo nominalmente, y una hinchada reticente y molesta con justa razón, logró consolidar una buena escuadra que lograría el campeonato en muy poco tiempo. En su segunda temporada, sin el apoyo del Comité Directivo alcanzó otra final. Saldría por la puerta de atrás, casi que a escobazo limpio. Eso sí, para muchos rezó y empató.

 

El Deportivo Cali del presente tiene cierto parecido a lo que dejó De la Pava en 2005: regular estado físico; confundidos desde lo psicológico y lo táctico;  refuerzos sin ritmo de juego. Una directiva que más que planear un equipo le dio casi que carta blanca a Jorge Luis Bernal, y por más miedo que por convicción. Pedirle el milagro de Sarmiento al Profesor Bernal es injusto porque las heridas que dejó el peripló de José Eugenio "Cheché" Hernández están ahí por más que se quieran dejar atrás. Y son muy profundas.

 

El técnico tolimense le dará orden al Verdiblanco pero para eso necesitará tiempo. Comparativamente el Cali arranca en un nivel inferior a la mayoría de escuadras del FPC.  El trabajo del Profesor Bernal ya arrancó, conoce los problemas tácticos del Cali, existe un buen preparador físico que pondrá al equipo en forma. Los jugadores han respondido bien a los mensajes de Bernal.

 

Es difícil pensar en el concepto de futuro. Los azucareros quieren todo para el presente y hay que comprender lo que recibe Jorge Luis Bernal. Es cierto, no se puede hablar de proceso mientras el semillero queda en un segundo (o tercer) plano. Sin embargo, al igual que hace 4 años, tanto técnico como directivas están en su curva de aprendizaje: Bernal en un equipo grande, y varios de los directivos en su primer periodo como miembros del Comité. Habrá muchos errores de parte y parte, lo importante es que aprendan rápido y en junio se tomen los correctivos necesarios y ojalá, sobre una base de jugadores que terminen bien el torneo.

 

Este no es el semestre del Deportivo Cali; el segundo lo será si el Cuerpo Técnico logra que el equipo remate bien la segunda parte del primer torneo y que el Comité Ejecutivo le dé continuidad a Bernal y su grupo de trabajo, independientemente de la posición en la que termine (mientras se muestre gran progreso).

 

El problema radica en lo que rodea al Cali. La hinchada está desesperada, con un apasionamiento negativo, exigiendo alto nivel competitivo de entrada. Con el actual formato de torneo hay que arrancar pegando primero y manteniendo gran regularidad. Si el equipo está tan mal física y tácticamente como se vio en los primeros entramientos, en tres semanas será muy difícil llegar a un punto de rendimiento adecuado para iniciar el torneo, además, como se dijo previamente, otras escuadras tienen ventaja. Difícil que la parcial acepte un "proceso" con tantos refuerzos y en la situación económica actual. Sin un plan de acercamiento con la hinchada, la crítica ácida está asegurada. Las directivas entonces tendrán que analizar un poco mejor el presente del Cali y los objetivos que puedan conseguir, la excusa de  "al técnico le dimos todo lo que pidió" no encaja en esta nueva etapa.

 

Todo puede pasar: Bernal puede hacer el milagro, Nayar y Cabrera terminan siendo cracks y en mayo la gran celebración de la novena estrella. Es el sueño del Universo Azucarero, pero se ve difícil, y si los directivos no revisan las variables con cabeza fría y se amarran bien los pantalones para la toma de decisiones a mediados de año, pueden darse un golpe muy duro contra el mundo.

 

La Cultura Alternativa concluye que el Cali debe apuntarle  a diciembre, por más ilógico que pueda parecer. 

 

Temas propuestos

 
1. ¿El Profesor Bernal tendrá al equipo listo en 3 semanas?
2. ¿Directivos y Cuerpo Técnico se encuentran en una curva de aprendizaje?

 

Obelisco

 

Imágenes cortesía de enlajugada.com y nuestro amigo XF.

Obelisco's picture

El mensaje del Comité Ejecutivo

 

Cuatro largos años de incomunicación entre directivos e hinchada terminarón por concretar un divorcio que se venía fraguando desde aquella final con el Deportes Tolima.  Los mensajes encontrados, la manipulación de la prensa y la desesperación de la hinchada crearon un ambiente denso que no permitía que los interlocutores se escucharan mutuamente. La interpretación de cada acto del Comité producía casi siempre la reacción contraria a lo que se quería. Pasado el tiempo Rodrigo Otoya decidió callar y dejar sus inoportunas y desacertadas declaraciones atrás. Rápido aprendió que no tenía idea cómo comunicarse con la hinchada y guardó silencio. Otros tomaron la vocería del Presidente con poca suerte.

 

La situación de la hinchada no ha mejorado mucho, de hecho, tiende a empeorar. El final de la era Otoya produjo una tranquilidad temporal y un pronto regreso del afán por  conformar un equipo serio y ganador. Para la hinchada, por algún motivo desconocido que merece un análisis profundo, la posibilidad de títulos tiene un aumento directamente proporcional al número de refuerzos que llegan al equipo en pretemporada; desconociendo completamente la historia de los Green Teams. Mientras los directivos anuncien dos volantes "10", un goleador "de raza", un arquero de "categoría", un volante de primera línea "experimentado", dos laterales "con proyección" y un central con "jerarquía" todo el mundo está tranquilo.

 

El nuevo Comité Ejecutivo, pensando en el hincha, dice claramente que el espectáculo debe continuar. Ernesto Roa anuncia el contrato de palabra con el argentino Nayar, Hebert Celín la contratación (frustrada) de Johan Fano en su posesión y la prensa a Camilo Ceballos, Wilson Carpintero, John Charría, Joaquín Botero y demás para mantener al hincha contento. Porque, no hay que negarlo, conseguir muchos refuerzos es significado de buena gestión para el azucarero desprevenido. El mensaje del Comité es que están trabajando duro.

 

Posiblemente hay confianza en los refuerzos y en el nuevo Deportivo Cali. Igual, se contrató un técnico trabajador - aunque la grandeza del Cali lo tenga un poco confundido -, un plantel de buenos jugadores y disposición para hacer las cosas bien. A pesar del engaño de Socios Activos, se supone que los directivos quieren lo mejor para el Cali. O por lo menos el Universo Verdiblanco trata de pensarlo así para no amargarse la vida.

 

En la superficie,  hay estabilidad, más en época navideña donde nadie quiere pensar más allá de natilla, buñuelo y villancicos. Pero profundizando en el tema, el mensaje que da el Comité es otro muy diferente. Los refuerzos representan la figuración de uno de sus miembros, y el efecto lógico es el favor de la hinchada. La consecución de un refuerzo "Tipo A" es lo máximo en cuanto a trabajo directivo se refiere, y después de lo realizado por la anterior Junta Directiva, lo es aún más. El asunto, lamentablemente no es así.

 

La consecución de muchos refuerzos se traduce también en éxitos inmediatos. El derroche de dinero en contrataciones condiciona a la hinchada a esperar un título en mayo. El efecto es un aumento exponencial en la presión que el equipo profesional va a tener en el Pascual Guerrero. Tiros al aire como Nayar y Cabrera van a tener una vigilancia especial por parte de socios e hinchada, a esos son los que van a querer ver por la curiosidad de aclarar el talento fútbolístico que tanto se les pondera.  

 

Este es un nuevo campeonato donde hay que picar en punta en las primeras 3 ó 4 fechas. No hay tiempo, como en los anteriores torneos, de poner el equipo en forma en 10 fechas. Cada punto vale y el campeonato tendrá un ganador merecido, aquí no triunfará el octavo que entró de milagro y por esas cosas del fútbol llegó a la final y la ganó. El trabajo se tiene que ver y el rendimiento debe ser progresivo llegando a su cénit en mayo. Empezar con una derrota casi que sentencia a un equipo. En este tipo de torneos no se puede aflojar ni de local ni de visitante porque la pelea por los puntos es directa. La presión partido a partido, con una fanaticada pensando en los refuerzos que conseguirán el triunfo, puede ser deletérea. Además, dada la cuantía de la inversión, los dividendos deben ser a corto plazo, agregando la variable Mundial: después de su terminación, los estadios sufren gran desolación en Colombia. No habrá muchos ingresos por asistencia pasada la Copa Mundo. No hay mañana para el Cali, esas fueron las reglas que impusieron en el Comité.

 

Hay quienes esperan. El semillero del Deportivo Cali ha dado su mejor camada de jugadores en muchísimos años. A diferencia de otras generaciones, estos pelaos tienen hambre de títulos, quieren a la institución, muestran liderazgo y no se arrugan ante las críticas. Les gusta el sabor a victoria y están siempre en disposición de jugar. Su buena labor en el Mundial Prejuvenil y el título nacional de Sub 18 son su mejor carta de presentación. Sin embargo, los directivos se encargan de mostrar que lo de afuera vale más, que por más méritos que tengan, el hecho de ser colombianos y canteranos los pone en desventaja. Este mensaje llega no solo a aquellos que están listos para debutar sino a todas las categorías de las divisiones menores del Deportivo Cali. Este discurso sin duda será utilizado por empresarios que quieran llevarse a los jugadores a otros equipos donde, en teoría, sí los van  a alinear y valorar como se merecen. Al final, son los mismos hinchas los que ven con malos ojos la alineación de canteranos por encima de refuerzos nacionales o extranjeros. De ahí nacen las estúpidas rechiflas a jugadores como Luis Fernando Muriel.

 

Es el Superdépor el que sufre. Los caprichos y el miedo a los chiflidos en el estadio de los directivos terminan minando el proyecto futbolístico del equipo (si es que lo hay). La contratación de jugadores que no caben dentro de un planteamiento deportivo a corto, mediano y largo plazo aumenta la complejidad para armar el equipo, desmotiva a los jugadores de la base y a los mismos juveniles. También aumenta la presión de la hinchada que ve un equipo reforzado para ganar, pone en alerta a los socios por el tipo de inversión que se hace con el dinero que consignan mensualmente. Además, ratifican el pensamiento irracional del fanático sobre el número de refuerzos y los títulos.  

 

Lo que hay entonces es egoismo, hambre de figuración y pobre planificación. La propuesta es que los directivos tengan los pantalones bien puestos y piensen con cabeza fría. No se trata de que consigan títulos rápidamente para que puedan sacar pecho, no. La idea es que puedan fortalecer al Cali de tal manera que el equipo renazca y se mantenga en los primeros lugares del rentado nacional, peleando codo a codo con los grandes de Sudamérica en torneos internacionales, siendo un ejemplo empresarial y deportivo para Colombia y el continente. Porque la estructura física de las sedes y estadio no representan nada si los directivos no tienen claro cuáles son los jugadores que el Cali realmente necesita, cuáles son los planes del técnico, a qué va a jugar el equipo y cuáles son los objetivos que va a cumplir. Los directivos no pueden pensar como el hincha resultadista y con pasión negativa. Deben establecer un plan de trabajo y apegarse a él con convicción. Todos deben apuntar hacia el mismo lado: el bienestar del Deportivo Cali para esta generación, y las venideras.

 

Pueden empezar por respetar acuerdos, por ejemplo, mantener como voz oficial del Comité a Fernando Marín. Luego, preguntar al Cuerpo Técnico cuáles son los jugadores que necesita dado el boom de juveniles. Esto llevará a un acuerdo sobre el tipo de fútbol que el Comité quiere que el Cali presente en el 2010 y así sabrán con seguridad si Bernal y los jugadores cumplieron o no, y facilitará la decisión de seguir o abortar el proyecto que montaron sin tener en cuenta la presión de la fanaticada.  El proyecto futbolístico es la clave de este Deportivo Cali, es hora ya de que el Comité Ejecutivo lo presente. Porque hasta el momento mucho show y cero porciento fútbol.

 


 

La Cultura Alternativa del Fútbol les desea una feliz navidad a todos sus socios y al Universo Azucarero donde quiera que esté.

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿Existe un proyecto futbolístico en el Cali?
2. ¿Encuentran coherencia en la contratación de refuerzos?
3. ¿A mayor número de refuerzos más posibilidad de título?

 

Bonus track: ¿Qué regalo de navidad le piden a este Deportivo Cali?

 

Obelisco

 

Imágenes cortesía lafm.com.co, oem.com.mx, deporcali.com, radio.rpp.com.pe.

Gracias a DJ por la tarjeta navideña.

WICALI's picture

Momento para volver a nuestras raíces

 

Para empezar, el Glorioso siempre se ha caracterizado por ser la gran cantera de jugadores colombianos. De ahí han surgido importantes figuras que le han dado mucho a la institución y al futbol del país. En este último ciclo, eso dejo de ocurrir (exceptuando uno que otro). No porque no existan ese tipo de  jugadores sino porque los chicos no debutan, no se les da la confianza que se requiere.

Siempre hubo en CALI jugadores de mayor edad que salían porque tenían a otros que venían empujando fuerte y que estaban preparados para debutar. Hoy en día veo a un Ortega que se ha ganado su lugar y está haciendo bien las cosas, Pero no me explico porqué no jugaron regularmente Camilo Ayala, Lizarazo, Cabezas, Cuellar, Pardo, si cuando lo han hecho responden y demuestran que pueden. En cambio, se trajo a jugadores como Herrera, Riascos, Herrón, Luis Omar, Chará, Mariño, Ramos, que no han funcionado en el DEPORCALI y se tiene además tantos jugadores (extranjeros y colombianos), pero ninguno de la cantera que pueda quedarse con el puesto. ¿Será que no hay? ¿O más bien que no se quiso dar oportunidad a los jóvenes?

En otras épocas, por ejemplo, había un Walter Escobar, detrás de é VÍctor Bonilla y entrenaba el novel Giovanni Córdoba (q.e.p.d) en la ofensiva del Cali. En la portería estaba Jorge Rayo, y ya venían Mondragon, Córdoba, Calero y luego Brecas. En fin, lo que quiero decir es que el jugador maduraba y salía del equipo porque se terminaba su ciclo y cediendo el puesto para que otros surgieran. Esto le trajo grandes logros a la Institución, al país y a estos mismos jugadores en el exterior (porque si miramos los jugadores que han triunfado afuera nos vamos a encontrar con la escuela azucarera).

Sé que viene una gran camada de jugadores de las inferiores. Ojalá que sea cierto que ya se les va a dar oportunidad, porque a mi juicio es mejor siempre jugársela con un joven canterano (MURIEL) a estar esperando a un “Sergio” o a un “Riascos” a que funcionen y se conviertan en los goleadores del equipo.

Recuerdo una frase que dice “Para que un extranjero o un jugador de fuera sea titular tiene que demostrar que es mucho mejor que el nacido en la institución”. Sé que el DEPORCALI debe tener una columna vertebral importante, pero sólo para cobijar a jugadores jóvenes surgidos de la cantera, creo que esa es la fórmula que siempre ha funcionado en esta gran institución.

 

“Si la muerte nos va a separar…… Desde el cielo te vendré ALENTAR”

 

WI15CALI

Obelisco's picture

La Gran Mentira

 

 

 

 

 

"... en la gran mentira hay siempre una cierta fuerza de credibilidad, porque a las grandes masas de una nación ... nunca se les pasará por la cabeza fabricar no verdades colosales, y no creerán que otros podrían haber cometido el descaro de distorsionar la verdad de modo tan infame. Aún cuando los hechos prueben que esto es así porque se demuestra claramente, ellas aún dudarán, vacilarán y continuarán pensando que debe haber alguna otra explicación. Pero la terriblemente desvergonzada mentira siempre deja huellas tras de sí, incluso después que ella ha sido comprobada, un hecho que es conocido por todos los expertos mentirosos de este mundo y por todos aquellos que conspiran juntos en el arte de mentir."

 

--- Adolfo Hitler, Mein Kampf, Vol. 1, Cap. 10.

 

 

Hace un par de años, cuando empezaba a verse la incapacidad del Comité Ejecutivo del Sr. Rodrigo Otoya para dirigir al Deportivo Cali, la Cultura Alternativa advirtió que el temor no yacía en los años de administración que faltaban sino en las personas que llegarían en diciembre de 2009, aprovechando la amater, pero honesta, tarea de sus antecesores. Los socios manifestaron al unísono que era imposible que alguien peor que Rodrigo Otoya arribara en la Sede Urbana, olvidando la famosa ley de Murphy que dice que todo es susceptible de empeorar. Y así ocurrió.

 

En una maniobra política vergonzosa, el Sr. Humberto Arias se postula a la dignidad del Comité Ejecutivo  con el único propósito de arrastrar a otra serie de personajes con agenda desconocida. Don Humberto sabía que su estado de salud no era idóneo para estar al frente del Deportivo Cali. Sin embargo, hizo el show de ser presidente por un día, luego vicepresidente por tres días hasta oficializar su renuncia el día de ayer. Él sabía que no iba a ser parte del Comité definitivo, y engañó a los ingenuos e irresponsables socios que vendieron su voto por un sancocho.

 

¿Qué queda? Un presidente ligado a una de las universidades más polémicas en los últimos 20 años en Cali, que tiene como plan de gobierno un proyecto superficial y plano que no llevará al Superdépor para ninguna parte. Otro directivo encargado de las empanadas y las toallas en Pance y dos más que no saben aún como se van a comportar en un cuerpo colegiado hechizo. Eso fue lo que la "sabia democracia" verdiblanca eligió.

 

La culpa no reside enteramente en los socios. Los estatutos son los que están mal. La actual conformación del Deportivo Cali es obsoleta, producto de una emergencia de hace muchos años y que funcionó en parte cuando se instauró pero que ahora sólo entorpece el andar azucarero. Los socios no están para elegir a nadie, muchos se preocupan más por las sillas y cholaos de Pance que por el equipo profesional. A los ellos hay que desligarlos del fútbol, y dejar en vez, a personas que sepan del deporte y además tengan algo que perder, mientras se logra una cultura interna que permita devolverles el derecho a eligir.

 

Aún así, hubo promesas que se convirtieron en mentiras. El costo político lo debe pagar alguien, y ese alguien se llama  Grupo de Socios Activos. Los señores Celín, Cuartas y Hoyos deben renunciar irrevocablemente al engaño al que sometieron a los 1300 socios que votaron con entusiasmo el pasado noviembre. La actual conformación del Comité Directivo es una falacia que no representa los intereses de hinchas y socios verdiblancos. Además, la ineptitud con la que han manejado el tema económico, la prensa y contrataciones no tiene parangón, ni siquiera en la era Otoya. 

 

Hay que revisar las alternativas. Una opción es el Comité de Ética del equipo. Otra, es la solicitud de revocatoria del mandato. La mejor, dada la urgencia, la renuncia de Socios Activos; y la ideal, el cambio de estatutos. La primera sería importante para que este tipo de manipulaciones no se vuelvan a repetir y que los candidatos tomen muy en serio sus promesas electorales. La segunda sería buena para dar ejemplo pero dejaría un vacío institucional que sería deletéreo en todos los casos. La tercera es improbable porque, como dicen por ahí, "debe ser muy bueno ser directivo del Cali". A la cuarta hay que trabajarle duro, porque el sistema democrático fracasó por completo. Hay que considerar también la edad y estado de salud físico y mental para próximas candidaturas. Esto no se puede repetir.

 

El Deportivo Cali no necesita más promesas, necesita inteligencia y seriedad. Lo primero, darse la pela, acudir a la cantera y máximo 2 refuerzos que se adapten al sistema de juego de Jorge Luis Bernal. Se requiere de un proyecto urgente para inversión en el Cali sin que se pierda el direccionamiento institucional. Las alianzas con la Gobernación y la Sarmiento Lora dejan al equipo limitado para tomar decisiones. Son necesarios los inversionistas externos que piensen en la marca, el fútbol, la asistencias, los hinchas y el estadio.

 

Sinceridad y honestidad señores del Comité Ejecutivo. De seguir con artimañas y engaños, no va a haber fútbol que los salve; el retiro masivo de acciones de los socios honestos y trabajadores no se hará esperar. 

 

 

 

Temas propuestos

 
1. ¿El Cali se encuentra en una crisis institucional?
2. ¿Lo de Socios Activos fue un engaño (fraude) que merece ser penalizado?
3. ¿Salidas urgentes para el Deportivo Cali?



 

Obelisco

 

Imágenes cortesía Anti Socios Activos (facebook), deporcali.com, calibuenanota.com.

 

Syndicate content
sfy39587p00