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Delincuencia

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Unos niños le pintaron la cara a la Delincuencia

 

En una noche lluviosa, el Deportivo Cali (más conocido para los rojos como Papá) obtuvo su victoria 99 contra la Delincuencia. Con una alineación basada en el semillero, y con técnicos que creen en él (que los directivos ahora no vengan a decir que también),  el Superdépor paseó a la limitadísima y malintencionada plaga roja. El resultado pudo ser más abultado, pero no se contaba con la presencia de un infiltrado en la delantera azucarera: Wilmer Parra Cadena.

 

La explicación de la buena presentación del Cali pasa por el cambio de módulo en el medio campo. Jorge Luis Bernal resultó un técnico poco versátil, se amarró a un esquema de 4 volantes con extremos que ganaban la línea o centraban al área y ahí se quedó. Cruz y Arboleda, conocedores del fútbol juvenil del Glorioso decidieron armar un 2-2, al fin y al cabo disponían de un 8 y un 10  de categoría para hacer la labor, obviamente, libres de grandes responsabilidades tácticas (que tendrán que ir aprendiendo). Además, no desperdiciaron la asociación natural entre  los canteranos verdiblancos (Ortega, Lizarazo y Muriel), algo complicado de encontrar en el fútbol moderno. Es decir, dejaron que los pelaos jugaran su jugao.

 

... el picao ...

 

La hinchada verdiblanca disfrutó del espectáculo, como es costumbre cuando la taquilla es roja, en la comodidad de su hogar y con la seguridad que ningún energúmeno los iba a herir o matar por la camiseta que portaban. La lluvia también aportó su cuota para que los 1000 aficionados que la Carpa Roja tiene en Cali se alejaran de las tribunas del sanfernandino. La sorpresa: la caleta no alcanzó para contratar al "Raterito" del billete de 50.000.

 

Pronto avisaría el Superdépor. Combinación por izquierda entre Lizarazo, Martínez y Muriel; el lateral queda mano a mano con Viera pero por su limitación técnica se enreda y pierde el chance. Con la batuta de Lizarazo, el Cali domina los primeros 20 minutos. Viene otra oportunidad clarísima de anotar: Muriel vulnera la zaga rosa con un pase magistral a Lizarazo, que remata, el rebote le queda pleno a Parra y desperdicia por el costado. A los 18 minutos un pase de Martínez llega a los pies de Muriel que se inventa una jugada que deja viendo un chispero a los defensas rosas, a Banguero no le queda de otra que tumbar al juvenil. Penalti clarísimo. Muriel quería cobrar pero Parra pide el balón; cobra fuerte al medio y anota. No celebra. El empate llega rápido. Preciado ataca la zona izquierda azucarera, y como en todo el partido, Martínez lo marcó a tres metros, permitiendo el centro al área; Ceballos en vez de saltar y cabecear se agacha y permite que Galván llegue solo y convierta de cabeza. El gaucho iguala la marca de Iván René Valenciano sentenciando la pobreza del rentado nacional; increíble que un jugador tan mediocre como Galván sea el goleador histórico del FPC.  La Delincuencia reacciona y recupera el control del balón con la técnica de Jonathan Álvarez. La zona de recuperación hace agua por la lentitud de Pérez y la falta de compromiso táctico de los volantes juveniles.  El Cali se viene abajo. El asunto cambia cuando Ortega decide retroceder unos metros y organizar al equipo desde atrás.  El partido se empareja y Castillo se vuelve un espectador más. Muriel tuvo el segundo en jugada profunda por izquierda, deja atrás al arquero y Jaime Córdoba salva en la raya. Al intermedio con empate.

 

Cruz le da continuidad al once inicial. A los 3 minutos, el Verdiblanco sale jugando desde su propio terreno, Lizarazo organiza el ataque, cambia de ritmo y supera la marca que le imponía la Delincuencia; encuentra un hueco entre los centrales (¡Ay Banguero!) por donde Muriel se filtra con una excelente diagonal y define como él sabe, como crack. Golazo. La Carpa Roja no sabe donde meterse. Muriel, Ortega y Lizarazo controlan el partido con facilidad. Chará se integra al circuito de juego, quitando y llegando a espacio vacío con buena dinámica. Pero es Muriel el que inquieta a la zaga rosa. El baile que les dio es antológico; no lo podían marcar. En el minuto 55, Chará arma una pared con Parra que deja al exrojo para el mano a mano con Viera, Banguero le comete falta y el árbitro lo sanciona sólo con tarjeta amarilla cuando debió ser expulsado. Los jugadores del Cali no reclaman la decisión. En el 60, Jaime Córdoba simula vulgarmente una falta en el área y el central lo amonesta por segunda vez con justicia. Ventaja numérica para el Cali. Cruz haría cambios por molestias físicas: Castillo ingresa por Muriel y Domínguez por Lizarazo. Habría más oportunidades para el Cali: Ortega se desprende en velocidad por derecha, centra al área chica y Parra define como amater. El técnico Gruesso, fiel a la filosofía Delincuente, llama al "Toro" Zapata y le ordena ir a quebrar a Michael Ortega. Su primera intervención fue una patada de atrás que mereció la tarjeta amarilla. Siete minutos después, una patada voladora sobre el dorso del 10 verdiblanco lo deja por fuera del partido. Y no era doble amarilla sino roja directa.  En los minutos finales, la jugada del partido: Fabián Castillo recibe el balón en la media luna del área rosa, decide encarar a su central con un amague magistral; Banguero sólo sintió un brochazo de pintura en su cara, la ráfaga pasó y cuando remató, un defensa alcanzó a a rechazar al tiro de esquina. Buena victoria Azucarera. Ya son 99.

 

... funcionamiento ...


Defensa: Todavía falta coordinar movimientos. Las actuaciones individuales dificultan que se arme un bloque posterior. En la línea de volantes hubo más quite con Chará. Ortega y, especialmente, Lizarazo no tuvieron compromiso defensivo. Persisten las fallas en la táctica fija.

 

Creación: Con un 10 clásico como Lizarazo se crearon varias oportunidades. Ortega tuvo una buena evolución, por momentos jugando como cabeza de área.

 

Ataque: Ya no sólo el pelotazo al área. Los laterales estuvieron libres para salir. Muriel, Ortega y Lizarazo armaron una ofensiva letal.

 

Columna vertebral: No hay. Las directivas no pudieron armarla.

 

Complemento: Equipo de juveniles con muchas ganas, con falencias tácticas, pero con buena disposición en la cancha.

 

... uno a uno ...


Castillo
: Pudo hacer más en el gol. Casi no tuvo trabajo.  (3)

 

Calle: Muy sólido por su sector. Le alcanzó incluso para hacerle relevos al otro lateral.   (4)

 

Cortés: Rápido en los cierres y en las trancisiones.   (4)

 

Ceballos: Nuevamente aparece en la foto del gol. Esta vez agachándose cuando debió saltar. Muy inseguro. No muestra liderazgo y era un jugador llamado a estar en la columna vertebral. (1)

 

Martínez: Le da demasiado espacio al contrario para centrar, tres metros mínimo. De ahí parte el gol de la Delincuencia. Flojo en el retorno y en los pases. Calle le tuvo que hacer varios relevos, muy al estilo de la época del Chiguiro. (2)

 

Chará:  Bastante dinámica. Con buena salida y marca. Tiene que medir la fuerza en sus pases.  (4)

 

Pérez:  Juega en una parcela. Muy pesado. No cuaja en este equipo.  (2)

 

Lizarazo:  Un 10 clásico. Pausado, inteligente y veloz mentalmente. Manejó los hilos del partido. Dueño de una técnica exquisita. Jugó sin mucha responsabilidad táctica. (5)

 

Ortega: Juega de 8, y por momentos como cabeza de área. Sabe organizar desde atrás. Si intentara encontrarse más con Lizarazo y Muriel su juego se potenciaría. Tiene talento para los tiros libres. Debe quedarse practicando la técnica después de los entrenamientos. (4)

 

Parra: ¿Para qué carajos pide el balón en el penalti si no va a celebrar el gol? Demasiado enredado. Erró goles hechos. Actuación demasiado sospechosa. En el Cali no existe espacio para jugadores a los que les de "pena" hacerle un gol a la Delincuencia. Fuera.  (1)

 

Muriel: Los directivos deben esperar al Mundial Sub 20 para obtener una cifra acorde con su talento, es decir, más de 10 millones de dólares. Menos, es regalarlo. Crack indiscutido. Y qué alegría para jugar. (5)

 

 

... los cambios ...


Domínguez: Jugó muy lejos de Ortega.  (SC)

 

Castillo: Banguero se va a soñar con la jugada que le hizo. Qué pintada de cara tan bárbara. Gran futuro para el canterano.  (SC)

 

Cuellar: No tuvo tiempo para mostrar sus condiciones.  (SC)

 

 

... el dt ...


Sin problema. Todavía le falta depurar la nómina. Parra, Ceballos, Martínez deben salir del equipo y buscar sus reemplazos en la cantera. Cambios apropiados, casi que obligados por lesión. Atina al darle libertades tácticas a Lizarazo; así pudo desplegar más su estilo de juego.

 

 

... el central ...


Sánchez: Bien en el penalti contra Muriel. Las dos expulsiones de la Delincuencia fueron justas. Debió expulsar a Banguero empezando el segundo tiempo por falta como último hombre. Problemas con el línea de Occidental que marcó fueras del lugar  y faltas inexistentes en contra del Cali en el primer tiempo. (2)

 

Calificaciones CAF:
(1) pésimo (2) malo (3) aceptable (4) bueno (5) excelente (SC) Sin calificación.

---

 

Otra vez el semillero le tapa la boca a quienes no creían en ellos. La orientación del Comité Directivo estuvo errada y debieron darle el apoyo necesario a una generación talentosa y ganadora. Qué lástima que tenga que llegar la eliminación para confiar en lo propio.

 

Queda una duda. ¿Será que los juveniles hubieran rendido de haber existido la presión de la clasificación? Imposible saber todavía. La realidad es que estos minutos suman experiencia y temperamento. El próximo semestre sabremos como funcionan los pelaos bajo presión. No hay razones para pensar que arrugarán.

 

Al final, tres puntos que suman en la Reclasificación y que aportan bastante para que la Delincuencia se vaya para la B. El trabajo debe continuar. La depuración de la nómina aún no está completa. En la delantera deben volver Carrillo o Álvarez. El juvenil Murillo puede colaborar en la zaga central mientras se va para Udinese. La idea es foguear jugadores que son propiedad del equipo y no recuperárselos a los rivales.

 

Después de esto nadie se acuerda de Jorge Luis Bernal. Los directivos deben estar agradecidos con los juveniles, los mismos que estaban "biches" y "no servían" a principio de temporada. Los que quedaron de la administración anterior. 


 

 

Temas propuestos

 

1. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, cambios, etc.

2. ¿Bernal dejó trabajo táctico?

 

Bonus track: Actitud de Parra Cadena en la cancha.

 

Obelisco

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Un exclásico Verdiblanco (Parte 3)

 

Cliché. En la previa, los terroristas de la Delincuencia atacaron a tres fanáticos azucareros indefensos en un taxi. Nada raro en ellos. Occidental Segundo lleno de rojos.  En la cancha, Cali atacando y la Delincuencia defendiéndose. Al final, un empate. La afición caleña se rasga las vestiduras pidiendo mesura porque supuestamente se habló mucho en la previa. Los rojos celebran el empate con Papá. Todo previsible, todo muy aburrido.

 

Y más que una mesura miedosa, el comportamiento del Glorioso en el exclásico necesita un análisis valiente. El Verdiblanco empató con un equipo chico que se echó atrás dando leña y buscando el contragolpe. Romper una doble línea de 4 no es fácil y el Cali apenas está en proyecto para contrarrestar dicha táctica. El Profesor Bernal por su parte se equivoca enviando a la cancha a elementos con bajo nivel y reposicionando donde no debe. Las directivas son culpables porque no armaron una columna vertebral, trayendo a refuerzos sin presente. Por último, la hinchada puede hablar todo lo que quiera, el plantel también, pero mientras en la cancha los jugadores verdiblancos jueguen contra la Delincuencia como en cualquier otro encuentro, mientras no muestren ese plus, esto es y seguirá siendo un exclásico.

 

... el picao ...

 

Primer tiempo enredado. Bernal reposiciona a Ortega por derecha y deja a Parra desde el arranque. El Cali se confunde, Domínguez y Ortega no se encuentran. A los 15 minutos, la Delincuencia entiende que por el centro de la zona de volantes azucarera hay una autopista. Pérez, extremadamente lento y jugando gratis en la cancha (debió ser expulsado al minuto 5), y el Valdés de siempre, permitieron el ingreso de los desconocidos jugadores delincuentes. Algunas escaramuzas de Muriel llevan peligro al arco de Viera. El partido se enreda en la media cancha hasta que Ortega en jugada de crack, baja el balón con el pecho, se da media vuelta y remata fuerte al arco con mala fortuna: el balón pega en el horizontal. El rebote queda para el contragolpe rojo, Martínez no presiona, Valdés pierde la marca para que el panameño Aguilar remate al palo izquierdo de Castillo. Al final, golpe de cabezas entre Ortega y Banguero, el "Pelicano" lleva la peor parte. La Delincuencia se va victoriosa al descanso.

 

En el segundo tiempo, Bernal cambia por el equipo que debió ser titular. Cali retoma el control del encuentro, Ortega encuentra su puesto como volante libre. Álvarez entra en el circuito de juego y Domínguez por fin tiene con quien jugar. Llegaría el empate: control de Ortega en la zona media, descarga en Domínguez que centra al área  para el "Gordo" Muriel. El juvenil no lo piensa, se da vuelta y remata fuerte. Golazo. La goleada se veía venir pero la suerte no estuvo con el Cali. Ortega dejaría  a Muriel listo para el segundo pero su tobillo derecho se dobla y no puede concluir la jugada. Sale lesionado e ingresa Pajoy. Domínguez tomaría protagonismo y dejaría a Pajoy y a Álvarez para gol. El primero, centro perfecto para que Pajoy cabeceara fuerte al arco y  nada, cabezazo tímido. En el segundo, deja a Álvarez mano a mano y Viera gana ante la demora del 7. Pajoy tendría una opción clarísima por rebote corto de Viera ante remate de Ortega, que erra increíblemente. Pajoy también bloquearía un tiro al arco de Valdés. La Delincuencia tendría oportunidades en el contragolpe por la falta de filtro en la médula azucarera. Empate insulso que sólo le sirve al plantel rojo que cobra su premio. 


... funcionamiento ...


Defensa: El cuarteto posterior tuvo muchos problemas, muy desconcentrados. El bloque medio estuvo patético. Valdés y Pérez no pueden jugar juntos. Demasiada lentitud.

 

Creación: En el primer tiempo no hubo. En el segundo tiempo, Domínguez por la izquierda y Ortega por el centro crearon gran peligro en la zaga delincuente.

 

Ataque: Poco aporte de los laterales. Álvarez y Pajoy pecaron por pobre definición. Con Muriel en la cancha el partido hubiera terminado con un marcador muy diferente.

 

Columna vertebral: Bien Castillo. Cortés cumplió y Álvarez apenas regresa.

 

Complemento: Buen trabajo de Ortega y Domínguez.

 

... uno a uno ...


Castillo
: Sacó la casta en los momentos difíciles. Sin culpa en el gol.  (4)

 

Calle: Fatal, su zona fue la más permeada por el ataque delincuente.   (1)

 

Cortés: Cumplió. Se vio solo en defensa. Hizo los cierres respectivos.  (3)

 

Ceballos: Nervioso, casi regala un gol. Pobre en los relevos. Muy mal.   (1)

 

Martínez: Muy limitado, enredado aunque no le faltó voluntad.   (2)

 

Domínguez:  Cuatro pases gol, los delanteros sólo aprovecharon uno. Buena dinámica. Flojo en el primer tiempo, brillante en el segundo. Figura. (4)

 

Valdés:  El de siempre. Lento y aparatoso. Pierde la marca en el gol. (1)

 

Pérez:   A jugar la Copa Colombia, y eso... Fatal. (1)

 

Ortega: Regular primer tiempo, enredado, pasando mal, sin dinámica. No estaba en el puesto donde es peligroso. En el segundo, hizo la de él y fue determinante.  (4)

 

Parra: Lucha pero no es determinante. Sigue el camino de Sergio Herrera.  (2)

 

Muriel: El de los goles, el del peligro. Sale por esguince. Afortunadamente no es grave.  (5)

 

 

... los cambios ...


Escobar: Una que otra jugadita. Sin peso en la cancha. (2)

 

Pajoy: Displicente al ingreso. Un espía en la cancha. Ya no más. Por su ineficacia el Cali pierde puntos importantes. Que vuelva Castillo y que devuelvan a Pajoy. (1)

 

Álvarez: Falla un gol, su presencia mejora el ataque del equipo. Le falta ritmo. (2)

 

 

... el dt ...


Otra vez Bernal y la terquedad. Regalando un tiempo, improvisando en posiciones, jugándosela con elementos en pésimo nivel. Otro regaño de la directiva no le caería mal.

 

 

... el central ...


Machado: No robó.  (3)

 

Calificaciones CAF:
(1) pésimo (2) malo (3) aceptable (4) bueno (5) excelente (SC) Sin calificación.

---

 

Nuevamente la violencia fuera del estadio. En Cali, se ignora la violencia de los terroristas rojos, quién sabe hasta cuando. En ese taxi podía ir cualquiera. Mucho ojo.

 

El Cali jugó un partido común y corriente contra un equipo chico, no supo descifrar la doble línea de cuatro. Mientras los jugadores de la Carpa se jugaban el partido de la vida, los del Cali lo veían como algo normal. No fueron falta de ganas, fue la falta del plus.

 

Hay que decir que el Cali está jugando con elementos limitados. Pérez, Valdés, Escobar, Pajoy, Ceballos, Martínez son pobres en técnica. Así es muy difícil, más cuando al frente está una muralla como la que montó la Delincuencia. Y sin el plus, pues es casi imposible vulnerarla. Para el próximo semestre, los directivos tendrán que armar un equipo equilibrado, reforzando en los puestos donde hace falta. Por el momento, con Cabezas, Cuellar, Ayala y Nayar habrá que experimentar hasta encontrar un funcionamiento aceptable en la media cancha. 

 

Por izquierda, Bernal tiene un problema. Domínguez, Ortega y Lizarazo sólo rinden por ese costado, a menos que Ortega y Lizarazo se centralicen. Domínguez podría bajar al lateral y ser importante en la medida que Bernal le encuentre un volante que lo releve en sus salidas. Pero de eso no hay, los directivos no trajeron a ese elemento. Por derecha no hay mucho. Lo lógico es que llegue Ayala. Con Pajoy y Escobar como volantes diestros no pasa nada.

 

Dentro de 20 días, otro partido igual, habrá mucha bulla por parte de la hinchada. Los jugadores de la Delincuencia celebrarán porque para ellos el partido contra el Cali es el día del pago de la quincena mientras los del Cali lo tomarán como si jugaran contra Quindío o Pereira. Ojalá ese día no haya que lamentar la muerte de un hincha azucarero por la indolencia de la Alcaldía y la prensa. Lo mejor es lo de siempre,  preferir la seguridad a la policía: verlo por televisión, igual, la expectativa por un partido que se juega cada 8 días no da para más.

 

 

Temas propuestos

 

1. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, cambios, etc.

 

2. ¿Este partido es un clásico más para la hinchada que para los jugadores del Cali? ¿Por qué los jugadores no muestran ese plus?

 

Bonus track: ¿Fue efectiva la presión de la hinchada verdiblanca en el estadio?

 

Obelisco

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Un exclásico Verdiblanco (Parte 2)

 

Al Cali le están dando demasiada papaya. En otros torneos más competitivos, a estas alturas, el Verdiblanco estaba eliminado. Pero transcurrida la primera mitad de este mediocre campeonato, el Glorioso está tan sólo a 3 puntos de la clasificación a semifinales. Y en estas ocho fechas (las señaladas previamente por la CAF) el Cali ha podido armar medianamente una columna vertebral, recuperar jugadores lesionados, atemperar al director técnico, depurar a los perezosos y construir los primeros pilares de un esquema de juego. Y el punto de inflexión es éste, si los Azucareros vencen a la Delincuencia por un marcador abultado, que se tengan duro en el FPC

Gran parte del Universo Azucarero se quedó en la novedad del goleador Muriel y no tuvo en cuenta la importancia del trabajo colectivo. Lo de Manizales es clave para lo que viene porque por fin Bernal encontró equilibrio. Una defensa que cumple y cada día es más aplicada, jugadores solidarios en la media cancha y efectividad en el último cuarto. Un equipo sobrio.

El estilo del Cali no será ni medio parecido a lo que algunos socios y directivos románticos esperan. Jorge Luis Bernal no tiene en mente un equipo de toque como el Barcelona o el Arsenal, o incluso uno que tenga gran despligue por las bandas como sugirió en sus primeros partidos; el Cali tendrá un esquema más conservador, algo cercano a lo que hace Dunga con Brasil o Blanc con el Bordeaux. Son escuadras sólidas en defensa, que no se tiran atrás sino que controlan el partido en la zona media así no tengan el balón, y ya en la fase de ataque definen lo que toca. El Cali va para allá y desde las canteras surgen las piezas claves para lograr este engranaje. Ortega le ha dado dinámica y cohesión a la media cancha; y Muriel, parecido físicamente a Hugonaldo pero fútbolísticamente más como Luis Fabiano, es la clave explosiva y desquilibrante del Cali. Domínguez y Valdés, en franco ascenso complementan con criterio el circuito de juego. No hay que extrañar al Verdiblanco vistoso de antaño, sino disfrutar de un equipo inteligente, de esos que llaman tiempistas, que sabe cuándo debe atacar y cuando no, que llega al área en tres toques y que siempre tiene embolatados a los defensas rivales. Esto, en Colombia equivale a títulos, donde se llegare a cumplir.

Es de resaltar que la nómina del Cali se sabe de memoria. Los hinchas la conocen por lo menos en un 90% - uno de los logros de estas primeras ocho fechas - y que concuerda con los objetivos fijados por la CAF. La defensa ya está: Castillo, Calle, Ceballos, Cortés y Domínguez son indiscutidos. En el medio, por derecha, en franca recuperación Escobar, en el medio Valdés y otro que en un futuro podría ser Nayar; por izquierda Ortega. Arriba Álvarez y el "Gordo" Muriel. Un buen comienzo en cuanto a identidad se refiere.

Sin mucha expectativa entre la fanaticada, el exclásico toma en curva ascendente al Glorioso. Los hinchas tienen un pálpito que todavía no se atreven a expresar y es que si los jugadores azucareros se levantan con el pie derecho el domingo, el Pascual puede vestirse de una goleada inédita. Al fin y al cabo, la técnica, la táctica están ahí. Sólo faltaría agregarle el componente motivacional y la receta goleadora queda lista.

¿Qué se puede decir de la Delincuencia? Que están asustados y que van a dar pata malintencionada a granel. Sienten miedo cuando los nombres "Ortega" o "Muriel" aparecen en los temas de conversación en la contraparte verdiblanca. También existen otros componentes, como por ejemplo el factor económico. Los hinchas rojos siempre se ufanan de que supuestamente sus jugadores "brillan" por el amor que sienten por el diablo. Nada más falso. Las razones de los jugadores del trapo son más que grotescas, y por eso no es casualidad que "coincidencialmente" antes de un exclásico siempre se destapa una "caleta" para pagar deudas o premios. Es usual  que algún jugador reciba la oferta de un carro último modelo si llega a anotar un gol. El factor emocional es clave en ellos, jugadores que por puro resentimiento, como  Andrade, quieren mostrar lo mejor de su repertorio. Y obviamente hay quienes reúnen los tres factores,  el Enano Viejo del Circo es el ejemplo más diciente. Y de ahí el temor: los directivos anunciaron que no habrá caleta antes del encuentro (mucho menos carros) y además, el jugador con deseo de revancha por resentimiento (Andrade) no va. Los rojos no tienen motivación en la cancha a menos que Banguero regrese del retiro. El único respiro es que "Papá" Carrillo está lesionado y no va. Pero ahí están Muriel o Álvarez para tomar la posta.

El Cali por el contrario, ya ganó el partido por fuera de la cancha; siempre los gana porque su lucha es por la justicia y el honor. Por librar a la ciudad de una plaga que ha costado muchas vidas. Por las razones correctas. Y es así que el Cali demostrará que la victoria 100 está muy cerca y que el descenso rojo también.

Todos al estadio. Cali a golear. 

 

 

Las estadísticas del exclásico las pueden encontrar aquí.

 

 

Probables nóminas

 

Deportivo Cali: JG Castillo; Calle, Ceballos, Cortés y Domínguez; Escobar, Chará, Valdés  y Ortega; Muriel y Álvarez.

 

Delincuencia: Viera; Angulo, Carabalí, Aguilar y Vacca; Suárez, Banguero, Córdoba y Cosme; Galván y Aguilar.

 


 


Temas propuestos

 
1.
Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.



Obelisco

 

 

Imágenes cortesía de arseneknowsbest.wordpress.com y Reuters.

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Un exclásico Verdiblanco (Parte 1)

 

Por razones de seguridad, la Gerencia General del Glorioso Deportivo Cali ha decidido que el ingreso para el próximo exclásico entre Azucareros y Delincuentes, sea exclusivo para los hinchas Verdiblancos. El control policial de las barras bravas, dado el cierre de las tribunas populares, es complicado y la gendarmería no se compromete con la seguridad de tan promocionado espectáculo.

Las reacciones no se harán esperar. Muchos hinchas verdiblancos aún consideran que este es el mismo clásico que verdes y rojos jugaban antes de 1977. Todavía creen que la Delincuencia es un equipo del Valle del Cauca y que representa a todas las instancias de la vallecaucanidad. Los tiempos son otros y hay que empezar a entender varias cosas.

El otrora clásico carece de sustancia. En el Deportivo Cali, el sentimiento general ha cambiado, el hincha no acompaña porque las barras bravas le han dado un tinte de violencia a los partidos que, como consecuencia, alejó por completo a la familia vallecaucana. También hay que decir que la sociedad caleña segrega a los rojos. Su oscuro pasado de narcotráfico y testaferrato, bien visto en la década de los ochentas, no tiene el mismo "prestigio". El verdiblanco prefiere no inmiscuirse con personas de dudosa reputación. Eso se ve claramente en el Segundo Piso de Occidental. Algunos socios, alejados de los estadios por múltiples razones, regalan sus boletas al empleado hincha de la Delincuencia.  Es entonces cuando al ingresar a Segundo Piso se observa una fauna roja  con la que el socio de antaño no quiere absolutamente nada. Se forma un círculo vicioso que sigue alejando aún más al socio de Segudo Piso.  Cabe agregar que - como siempre se repite en la Cultura Alternativa - el caleño raizal no le paga un peso a la Delincuencia, cuando es suya la taquilla del exclásico.

El plantel de jugadores también le pone su granito de arena a la situación. A pesar de la avasalladora ventaja del Glorioso sobre la Delincuencia, los jugadores del Cali ya no sienten este partido como un clásico. No corren, juegan con displicencia y ven al contrario por encima del hombro. Esta actitud poco profesional le ha causado varias verguenzas al Superdépor. Aunque la superioridad del Cali es indiscutida (muy cercana la victoria 100), y la pequeñez de la Delincuencia tan minúscula, no se compadece que el plantel sea tan falto de profesionalismo. Por más pequeño que sea el rival, siempre habrá que jugar respetando a la institución Verdiblanca y su hinchada, así la que esté al frente sea la misma Delincuencia.

La  DIMAYOR también tiene gran parte de la culpa el asunto. Los clásicos se volvieron comunes. El partido se juega mucho, por semestre se pueden dar hasta 8 encuentros. La expectativa se pierde. En otras latitudes esta expectativa se respeta. Boca y River se ven las caras si acaso dos veces en el año; Real Madrid y Barcelona igual. Y todo se debe a que la "jornada de clásicos" en el FPC es clave para los ingresos de los equipos, especialmente los chicos, y por ahí se empiezan a equivocar los dirigentes de la DIMAYOR.

La Delincuencia no es la misma mechita de antes. Es un trapo desteñido, desdibujado y señalado por su compinchería con la tragedia que le quitó identidad a la ciudad (el narcotráfico). Ya ni siquiera tienen seguidores fuertes en Cali, la densidad de fanáticos se encuentra en Bogotá. Ahora, perseguidos justamente por la ley (Lista Clinton), presentan a un equipo pobre en figuras y que no juega a nada. Este año deambulan el país en busca de un estadio donde jugar; su sede "campestre" está a la venta. En la cultura del hincha verdiblanco (no así en la cancha) dan pesar. Por eso los fanáticos azucareros sienten que es mejor sacarlos de su desgracia y enviarlos a la B.

Un sector de los azucareros piensa que mientras la Delincuencia esté así, no será beneficioso para el Cali. Que lo mejor sería una Delincuencia fuerte. Una falacia ya suficientemente comprobada. Cuando la Delincuencia se robó el último título, no hubo ningún tipo de reacción en las huestes verdiblancas. No pasó nada. Los destinos de ambas escuadras van por su propio camino y cuando se encuentran, el camino sigue igual y las instituciones, siguen igual.

Sin embargo, todavía hay una sensación de revancha en el corazón de los azucareros. Los hurtos de la Delincuencia fueron demasiados, la violencia y la trampa que ocasionaron en el fútbol marcaron una época oscura, la más oscura de la historia del FPC. Dañó por completo una sociedad que se destacaba por su civismo y honestidad. Fueron complices de la mancha casi que indeleble que sufrieron los caleños de bien por tantos años. Por el honor de la ciudad y el departamento es que todavía se siente un aire fresco cada vez que el Glorioso vence a la corrupción y trampa enmarcadas en ese escudo diabólico.

El primer paso se dará el fin de semana. La escición entre verdiblancos y rojos ya empezó. Igual, el Universo Azucarero no extraña  al rojo corrupto. El exclásico se puede dejar de jugar y el mundo seguirá como si nada, o incluso, mejor.


Temas propuestos

 
1. ¿Mejor sin los rojos en el estadio?

2. ¿El exclásico ha perdido sustancia? ¿Por qué?



Obelisco

 

Imágenes cortesía de caliescali.com, elespectador.com y sportige.com.

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Largo largo

 

La derrota contra la Delincuencia produce un amplio espectro de análisis. Por un lado están los que se van al extremo de descalificar al equipo, y por otro están los que no consideran que un amistoso por una causa humanitaria sea digno de análisis. Como siempre, la conclusión más certera puede estar en la mitad. Perder con la plaga delincuente es una verguenza y no hay nada qué hacer, sólo queda corregir lo que está mal.

 

... el picao ...

 

Después de mucho tiempo sonó el himno al Valle en las tribunas del Pascual. Una asistencia bastante buena dadas las circunstancias. Fue una bonita fiesta vallecaucana, con algunos invitados rojos de Bogotá, en beneficio de los damnificados de Haití.

 

El encuentro inició con una buena dinámica del Cali. Presionando en zona contraria y apresurando el error del rival. Eso duró 5 minutos. La formación: un 4-4-2, con Ayala y Cabrera por los costados y Chará y Nayar como volantes centrales. La Delincuencia manejó el ritmo del partido con su acostumbrada pierna fuerte y mala intención. Los primeros minutos fueron para el Cali, sin que llegara a ser profundo. El gaucho Nayar sale temprano del partido por un problema de meniscos, ocasionado por una falta criminal que el árbitro ignoró. Ahí empezó el derrumbe del Cali. Bernal, en un cambio checheriano, decide sustituir a Nayar por Muriel. El canterano ingresa como volante por derecha y Ayala se traslada a la zona central. El Cali perdió dominio del medio campo; Álvarez y Andrade tomaron la manija del partido mientras el Cali se hacía más largo. Los espacios y la pasividad en la marca permitieron un pase profundo por la derecha verdiblanca, ante una marcación pasiva de Martínez y una falta de convicción de Cortés. Álvarez pasa como Pedro por su casa y cruza un fuerte remate para vencer a Meneses. La Delincuencia seguiría dominando el encuentro aprovechando la desesperación de un Cali larguísimo. El primer tiempo terminaría con victoria delincuente.

 

Para el segundo tiempo el Cali ingresa con la misma ansiedad. Cabrera aparece esporádicamente. Muriel no funciona como volante por la banda, Ayala no se encuentra en el terreno de juego y los delanteros no ayudan para nada. El partido seguía trabado en la media cancha. Llegan las expulsiones para ambos lados, las dos justificadas. Briceño no pierde la costumbre de ver la roja en los partidos contra la Delincuencia justo cuando el Cali empieza a mejorar. Ingresa Castillo que realiza una que otra escaramuza. El Cali se vuelca contra la Delincuencia por errores en los cambios de Gruesso y no logra empatar el encuentro. La Delincuencia celebra todavía con carro de bomberos abordo.  

 

... funcionamiento ...


Defensa: Muy floja. Algunos momentos de orden en la zaga. El equipo es largo, permite el juego del contrario y deja muchos espacios. La marcación sigue siendo extremadamente pasiva. Pocos (o ningún) concepto táctico en la marca.

 

Creación: Cabrera fue el eje del juego. Un jugador joven que todavía no entiende lo que piden varias jugadas. Ayala intentó crear con desesperación y no lo logró.

 

Ataque: Lo peor del Cali. Poca movilidad y definición. Los laterales no tuvieron salida. Cabrera colaboró con la ofensiva pero no encontró compañía. Viera no fue exigido.

 

... uno a uno ...


Meneses
: Inseguro. No ha podido mostrar sus condiciones. La llegada de Cuadrado es bienvenida.  (3)

 

García: Intrascendente. Flojo en la marca. Nada en ataque. El de hoy fue un lateral cualquiera.  (2)

 

Briceño: El de siempre. Desordenado, desconcentrado e irresponsable. Expulsado justamente por el central. (1)

 

Cortés: Rápido en los cierres, mal en el reto personal. Terrible en el gol.   (2)

 

Martínez: Jugador muy mal fundamentado. No ayuda en la marca y sus llegadas al área terminan en un bartolazo.  Difícilmente puede pasarle a un compañero. (2)

 

Ayala: Desesperado. La capitanía no le sirvió para mejorar su juego y justificar su permanencia en el Cali. Tiene condiciones pero no las ha explotado. No le fue bien como volante central.  (2)

 

Chará: Motivado y torpe. Le faltan fundamentos para quitar el balón. Todo choque es falta. El Cali necesita otro tipo de jugadores en esa posición.   (2)

 

Cabrera: Buen debut del gaucho. Tiene gambeta y velocidad. En unos años será pieza fundamental, si es que se queda. (4)

 

Nayar:  Pesado. Con ese estado físico no debió jugar. Sale lesionado por problemas de meniscos. Es complicado que juegue esta temporada. Igual, no mostró nada.   (1)

 

Carrillo: Qué tristeza. La historia de piscinazos y falta de definición se repite. Este puede ser su último semestre en el Cali.  (1)

 

Pajoy: No está pasando nada ahí.  (1)

 

 

... los cambios ...


Castillo: Entró con ganas y poco a poco se fue diluyendo. Se contagió de la desesperación de sus compañeros. (SC)

 

Muriel: Un nueve de volante por derecha...  (SC)

 

 

... el dt ...


El cambio de Nayar por Muriel desdice de la sabiduría de Bernal. La última referencia de un reposicionamiento tan malo ocurrió cuando Luna decidió poner a Pino de volante de marca. No tuvo respuesta a la propuesta de violencia de la Carpa Roja.

 

 

... el central ...


Trujillo: No pudo con el exclásico. Permitió la pierna fuerte de la Delincuencia. El partido casi se le sale de las manos. (1)

 

Calificaciones CAF:
(1) pésimo (2) malo (3) aceptable (4) bueno (5) excelente (SC) Sin calificación.

---

 

Un juego disputado. Bernal decidió guardar la titular para el partido del domingo. La derrota contra la Delincuencia, por más que muchos lo quieran negar, causa incertidumbre en la hinchada y baja la moral. Perder contra un puñado de muertos de hambre siempre tiene un impacto negativo. La presión para el partido contra el Tolima se acaba de triplicar.

 

El rendimiento del equipo alterno fue paupérrimo. Todo tipo de conclusiones se pueden sacar. Aunque no es tiempo de depurar, hay muchísimos jugadores que nada tienen que hacer en el Cali. Nayar, Briceño, Martínez, Chará, Carrillo y Pajoy están de paseo por Pance. No han mostrado lo suficiente como para quitarle la plaza a un juvenil canterano.

 

La sorpresa fue Gonzalo Cabrera. El gaucho sin duda tiene condiciones. Las mismas de Lizarazo y Ortega. La diferencia: habla ché y cobra duro. Es rápido y tiene gambeta. Pero la verdad, no es un refuerzo, es un negocio a largo plazo.  Los refuerzos que deben llegar al Cali son de otro perfil: jugadores con experiencia, que vengan a aportar conocimiento y liderazgo. Que sean figuras clave del esquema. Cabrera va a ser un gran jugador, siendo importante en uno o dos años. Por el momento es un complemento para los titulares, si se queda, porque el contrato está en entredicho. 

 

Al equipo alterno hay que cambiarlo por completo. Mejor darle la oportunidad a la cantera. Repetir la historia de Carrillo y Briceño no tiene presentación. No vale la pena gastarle más tiempo a eso. Seguro Bernal ya se dio cuenta.

 

Preocupa el comportamiento táctico del Verdiblanco. El cambio con respecto al equipo del Cheché es mínimo. Los resultados de la pretemporada ahora son una incógnita. De nuevo, los jugadores la rompen en los amistosos y en los partidos donde hay que ganar, no aparecen. Por más que lo intentó, el técnico tolimense no parece haberle podido cambiar la historia a la pretemporada azucarera. El encuentro con el Tolima está cerca y se espera mucho más de los titulares. Una presentación como la de hoy y se viene la noche bien temprano.

 

El Cali efectivamente no está para milagros. Bernal sabe, después de este partido, que debe trabajar muchísimo más. La idea de título que tienen las directivas está difícil de conseguir.

 

La Cultura Alternativa es conciente que este no es el semestre del Cali y está dispuesta a esperar. ¿El resto de la hinchada? Con seguridad empezará a quemar Roma si no se dan los resultados para la segunda fecha.

 

 

Temas propuestos

 

1. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, etc.

2. ¿Cabrera es un refuerzo o un negocio?

3. ¿Cómo se puede interpretar el resultado de este partido?

 

 

Obelisco

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Hasta aquí le llegó el verso al Cheché

 

La fanaticada verdiblanca espera que el Comité Directivo sea capaz de solicitarle la renuncia inmediata a José Eugenio Hernández. Después de exponer a la institución a la humillación de perder un partido contra el equipo de Sábados Felices no le queda otra salida al peor técnico que ha tenido el Glorioso Deportivo Cali en la era Otoya.


Lo visto en la tarde dominical es de lo más absurdo e irrespetuoso que se haya podido evidenciar en la larga historia del Verdiblanco como equipo profesional. Nadie esperaba un despliegue de fútbol en la cancha del Pascual porque al fin y al cabo Hernández no ha demostrado ningún tipo de conocimiento en el área de lo táctico, técnico o motivacional. La clave estaba en los jugadores que, hasta este encuentro, habían demostrado que querían a la institución y velaban siempre por buscar los mejores resultados. Esta vez la desidia del plantel se unió con la mala preparación física, los lesionados, el poco trabajo táctico y la mala lectura del partido. Ni a los jugadores ni al técnico del Cali les importó lo que pudiera ocurrir con la dignidad del Club.

... el picao ...

 

RCN, como cosa particular, le da cualquier tiempo de cámara al insulso y muy poco original cartel de la barra brava roja. Deportivo Cali arranca el partido con el viento a su favor. Muy pronto empezaría a manejar el encuentro con la salida de Calle por derecha. Álvarez resultó el mejor volante del Verdiblanco acomodando pases precisos para que Calle los capturara y centrara al área. No consiguió un receptor eficaz. También hubo tiros de media distancia que Limia atajó con seguridad inusitada. Ortega bajaba a pedir el balón y guiar al equipo hacia adelante. Martínez cortaba el juego insulso de la Carpa Roja. En la contraparte, Banguero repartía zapato en la cara de Machado. Una falta contra Mariño propició la primera amarilla. Minutos más tarde cometería una falta alevosa contra Sergio Herrera que ameritaba para roja directa pero Machado la ignoró. La Carpa Roja no inquietaba el arco de Cardona. Justo cuando Escobar salió del campo por un balonazo en la cabeza, la Carpa Roja aprovecha para vulnerar la desordenada defensa azucarera. Andrade filtra el balón y encuentra a Pitufina solo en el área. Cardona no sale con seguridad y Aguilar se queda mirando. Dedicatoria para Miguel. A los jugadores del Cali no pareció importarles y trataron de hacer algo por el resultado pero no bastó. El primer tiempo termina con victoria delincuente.


Ni Hernández ni Umaña realizan cambios para la segunda etapa. El Cali ingresa dormido, sin ganas, excepto por uno que otro jugador. Ortega, en jugada por el medio, pasa a Herrera que gana en carrera por derecha, se enreda con el balón, se recupera y el lateral rojo lo tumba para clara pena máxima. Cobraría el mismo Herrera con un amague legal, Limia se quejaría pero no había nada qué hacer, el empate del Cali era una realidad. La alegría duraría poco. En un tiro de esquina, Banguero, que no tenía por qué estar en la cancha, incomoda a Pablo Escobar que termina pateando hacia su propio arco para el segundo de la Carpa. Banguero celebraría como si hubiera ganado el Mundial de Clubes.  Luego, los rojos aplicarían el contraataque aprovechando las ventajas que el Glorioso daba en la media cancha. Un pase largo para Toloza, Cardona se queda en la salida, Zapata no lo marca bien y permite un pase de la muerte para la Pitufina que remata al arco para la atajada de Cardona. Morelos capturaría el rebote y pondría el tercero. El Cheché en un acto casi criminal termina de desbaratar el equipo con la salida de Álvarez y Ortega, unos cambios sin sentido. La Carpa Roja tendría para hacer el cuarto que afortunadamente no llegó.

 

... funcionamiento ...

 

Inexistente.

... uno a uno ...

 

Cardona: Inseguro en las salidas, no maneja los tiempos de los centros o tiros al arco. Muy mala presentación. (1)

 

Calle: De los pocos que se salvan, salió por su zona con criterio varias veces en el primer tiempo. (3)

 

Escobar: Autogol. Flojísima presentación en el segundo tiempo. (1)

 

Zapata: Desconocido. Marcando a dos metros del contrario, lento y desordenado. Poco comprometido. Se come un amague de Toloza en el tercero que no es compatible con un central de su categoría. (1)

 

Aguilar: No puede ser titular del Cali. (1)

 

Pérez: Desaparecido, le daba miedo meter la pierna. No tuvo presencia a lo largo del encuentro. (1)

 

Martínez: Buen primer tiempo, en el segundo se contagió de los demás y sólo aportó pierna fuerte. (2)

 

Ortega: El alma del equipo. Pide el balón, hace la individual, trata de asociarse. Gran jugador. (3)

 

Mariño: Parecía jugando un partido amistoso contra el equipo B de un colegio de Cali. Trasalada demasiado, pierde demasiados balones. Enlentece el ataque verdiblanco. (1)

 

Herrera: No mete miedo. Anota el penalti. (2)

 

Álvarez: Buen encuentro, se integra al circuito de juego. Tiene movilidad y visión de campo. Le falta fútbol pero no ganas. (3)


 

...los cambios...

 

Riascos: Intentó desbordar sin suerte. (2)

 

Valencia: Nadie sabe qué hace este jugador vistiendo la verdiblanca. (1)


 

...el dt...

 

Lo del Cheché raya en lo criminal. Tiene al equipo vuelto añicos. Debe renunciar inmediatamente.

 

...el central...

 

Ímer Machado: No expulsó a Banguero en clara falta para roja contra Sergio Herrera, situación que cambió el partido por completo. (2)


---


José Hernández pronto aplicó su tan conocido verso echándole la culpa a los jugadores. En este caso a Pablo Escobar, nuevo chivo expiatorio. La parcial azucarera no come cuento y sabe perfectamente que Hernández de esto no sabe, que no aprovechó los 15 días de pausa para vencer a un equipo que estaba muerto y apelaba sólo a llamar la atención con actos circences.


La única salida para Hernández, después de permitir una victoria del equipo de Sábados Felices es la renuncia.


La era del Cheché ha sido nefasta para el Cali en todo sentido. Esta literalmente acabando con el equipo. Si no se va ya, no va a quedar nada. El fracaso está firmado desde hace rato. La Junta debe evitar maniobras distractoras de este culebrero y al menos acabar su mandato con un técnico que no destruya al Glorioso.


¡¡¡¡FUERA CHECHÉ!!!!

 


Temas propuestos

 

1. ¿La actuación de los jugadores del Cali fue "sospechosa"?
2. ¿Tiene sentido que Hernández le eche el agua sucia a Pablo Escobar?
3. Impresiones generales del encuentro.


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Más vacunas para la perrera

 

 La pausa eliminatoria sirvió para que el hincha del Cali atemperara su malestar por la actualidad verdiblanca. Aunque los de Lara no cumplieron con su objetivo, permitieron que la fanaticada azucarera tomara perspectiva. Esto hace posible que el exclásico se disfrute cómodamente por televisión. Ahora no importa el fútbol, importa la fiesta, y el fin de semana se va a dar.

José Eugenio Hernández tiene la posibilidad histórica de reprender a la Carpa Roja como nunca antes. Éste es probablemente uno de los exclásicos más fáciles de los últimos 10 años. Comparado sólo con la era González Aquino y Cabañas, momento que aprovechó Álvaro "Caracho" Domínguez para pintarles la cara con goles de gran factura. 

Hay una inmensa tranquilidad en las huestes caleñas y no por el fútbol que despliega el Cali. De eso no hay. El tema pasa por las nóminas de ambos equipos. El Glorioso disfruta de un plantel con excelentes jugadores, mientras que el Ame...an Circus es objeto de burlas por  sus enanos malabaristas y demás payasos que los acompañan. En el papel, es mejor que la Delincuencia vaya buscando un lote en Jardines del Recuerdo porque el lunes se celebra su entierro en la Mustang II/2009.

El Superdépor rinde en la tabla de posiciones, los puntos justamente ganados por el DIM contra el Santa Fe lo ubican en la cuarta posición del "Todos Contra Todos". Qué poco se necesita para clasificar a un octogonal en Colombia.

La noticia del mes en el Deportivo Cali fue la lesión de San Sebastián Blázquez, profesional íntegro que jugó dos encuentros con una fractura de peroné. La historia del guardamentas gaucho le dio la vuelta al mundo. Esto es consecuente con lo que ocurre en el Glorioso desde mediados del semestre anterior. La lesión de Járol Herrera fue el primer aviso. La CAF prendió alarmas en ese momento y advirtió que con la paupérrima preparación física del equipo y los cambios en el Departamente Médico solicitados por el técnico, iban a ser más los lesionados. La lista es larga: Briceño, Ayala, Herrón, Zapata, Domínguez, Blázquez, Chará, Ortega, Mariño, Pérez, Barranca han sufrido algún tipo de lesión desde el inicio del segundo torneo. Esto, sin embargo, no prende alarmas en la Vásquez Cobo.

El encuentro número 270 en partidos por la "liga" colombiana presenta el morbo que le ha querido imprimir la escuadra circense. Anthony "Pitufina" De Ávila, con 46 años quiere seguir divirtiendo al sufrido país futbolístico. En medio del aburrimiento por un torneo tan malo como la Mustang y la cuasieliminación de la selección Colombia, bienvenido es un bufón como el "Enano Viejo del Circo". Al final, no todo el mundo reirá, las caras largas en la Carpa Roja están pronósticadas ante el fracaso de su ídolo de barro.

El Cali presenta una nómina fuerte en el ataque y débil en defensa. Zapata y Domínguez, titulares indiscutidos en sus posiciones, no estarán presentes por  - adivinen - lesión. Briceño volverá después de una larga para por  - sí - lesión. Pablo Escobar le quitó el puesto a Valdés en justa lid, y ha sido buen complemento para Zapata a pesar de sus limitaciones tácticas. La garantía en ataque por la banda es Elkin Calle, uno de los mejores refuerzos del Verdiblanco. En la media cancha el que impone respeto es Andrés Pérez, que ya saboreó las mieles del triunfo contra la Delincuencia el semestre pasado. A su lado Járol Martínez. En ataque, una tromba: Michael Ortega, jugador revelación del FPC y el internacional peruano Juan Carlos Mariño. En punta Sergio Herrera como pívot, acompañado por el goleador Diego Álvarez. No tiene pierde, a menos que la DIMAYOR designe a un árbitro de la cuerda roja, de esos que aparecen siempre como salvadores cuando la Delincuencia está en problemas.

La fiesta está asegurada en el Pascual Guerrero el domingo en la tarde. Lamentablemente la taquilla es de la Carpa Roja y al caleño raizal no le gusta financiar negocios ilegales, por lo cual, no todos estarán motivados para presenciar el espectáculo en directo.  Aquellos que sí, pueden ayudar al FRV llevando una bolsa de bombas verdes referencia R-12.

A la perrera le llega la vacuna 99. No hay nada qué hacer.  

 

Probables nóminas

 

Carpa Roja:  Limia; Torres, Acosta, Tavima y Angulo; Arango, Banguero, Chará y Millán; "Pusandao" Preciado y el "Enano Viejo".

 

Deportivo Cali: Cardona; Calle, Escobar, Briceño y Aguilar; Pérez y Martínez; Ortega y Mariño; Álvarez y Herrera.

Temas propuestos


1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.



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Imagenes cortesía de deporcali.com y enlajugada.com.

 

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Mariño evitó el robo

Clara victoria del Superdépor sobre el hijo bobo. La paternidad se acerca vertiginosamente a los 100 exclásicos ganados. Nada qué hacer.

 

La felicidad de la hinchada no radica tanto en ganarle a la Carpa Roja - es algo completamente normal - sino en que se sobrepuso a la mano negra de Óscar Julián Ruiz y pudo por fin redondear un encuentro completo. La Carpa siempre llama al "Llanerito" cuando está en problemas y necesita retomar el camino. Esta vez no fue diferente, la actuación del central es criminal. A pesar de esto, el Deportivo Cali no permitió que le robaran en la cara, sacó la casta y encontró la muy merecida victoria en los pies de Mariño.

 

... el picao ...

 

"Todo circo pobre tiene su enano viejo" decía el certero cartel del FRV y que RCN se negó a enfocar en su transmisión.  La "Piltrafa" De Ávila no se encontraba ni en el banco, sin el respaldo de  Miguel no tenía los cojones para enfrentarse a Papá. Minuto de silencio a Don José Pardo Llada que no respetaron las barras bravas. El Deportivo Cali sale con su nómina usual. La Carpa Roja muestra el 4-4-2 con una zaga posterior muy débil, tal como se dijo en la previa. El Glorioso va en busca del resultado desde el primer minuto, el manejo del balón en la media cancha hace sufrir a la volante "delincuente". Mariño y Ortega son los dueños del mediocampo y a pesar del zapato de los muchachos del Circo, no se arrugaron. Pronto se pone en ventaja el Cali: pase de antología de Juan Carlos Mariño, perfectamente calculado y que vulnera dos líneas "delincuentes" para que Sergio Herrera capture en una muy buena diagonal interna y defina cruzado de primera. Limia pudo hacer más, pero qué se le hace si tienen un arquero tan malo. Primera celebración Verdiblanca. Luego ocurre lo de siempre, el Cali recula y empieza a especular. El Circo toma el control del balón, se acerca en una jugada de Ramos que con un taquito se saca a los dos centrales y deja al perro de Donald Millán listo para anotar. San Sebastián salva providencialmente con un rápido cubrimiento del ángulo de tiro.  Después vendría el empate. Tiro libre, el Cali no sabe si marcar la zona o la referencia, Millán queda solo para el cabezazo cruzado y celebra como si nunca hubiera pasado por la casa azucarera. El Glorioso no se queda quieto y trata de revertir el marcador con la valentía de Ortega; Mariño se apagó por unos minutos. Riascos estaba golpeado y Sergio Herrera ya no estaba en el campo por un tirón en la parte posterior de su muslo. Cuando el Cali jugaba mejor, Óscar Julian Ruiz saca el libreto y cobra un penalti inexistente contra el teatrero Zapata. Una carga completamente lícita, tan cierto es esto, que para el segundo tiempo el Circo cometería una "falta" idéntica que no pitaría. Cobra Adrián Ramos (la única forma en la que le hace goles a Papá) y anota el de la victoria. Ruiz aprovecha para seguir el plan y saca amarillas para varios defensas azucareros, entre ellos Pablo Escobar.

 

Minuto de aplausos al buen hincha azucarero José Pardo Llada. De nuevo el Cali a buscar el empate, el asunto estaba confuso porque el Circo estaba cerrando el partido y Ruiz hacía caso de cualquier contacto que hicieran sobre el teatrero Zapata. Riascos revive y Ortega despliega el juego verdiblanco con velocidad y gambeta que sólo puede ser cortado con falta. En una jugada curiosa, Domínguez centra al área, Torres cabecea mal y Riascos, que se encontraba en el piso, se levanta y anticipa a Tavima, patea un globo al arco que encuentra mal ubicado a Limia y entra despacio para el del empate. El Circo sabe que no tiene reacción y envía a Banguero a seguir ablandando a los volantes azucareros pero no lo logra. El Cali es una tromba, la rapidez de Ortega, la inteligencia de Mariño, el desborde de Riascos y la movilidad de Álvarez eran imposibles de descifrar para la Carpa. La victoria estaba cerca, hasta que apareció de nuevo el "Llanerito" y su libreto. Expulsión injusta para Pablo Escobar, una falta inexistente para doble amarilla. Ingresa Herrón para mantener el equilibrio. El miedo se apropio de los jugadores "delincuentes" y no salieron en búsqueda de la victoria, el empate era suficiente botín. El Cali por su parte, no se amilanó por las malas decisiones de Ruiz y siguió adelante. En las postrimerías del partido, Domínguez centra al área y encuentra a Álvarez que domina el balón, Tavima lo agarra en las narices de Óscar Julián Ruiz, al que no le queda de otra que sancionar el penalti. Mariño, toma el balón con liderazgo, amaga y acomoda el de la victoria. Justicia. Los muchachos salen felices porque por fin pudieron redondear un partido. Mientras tanto, en la Carpa Roja, el maestro de ceremonias sólo atinaba a hacer ruido con su llanto incontenible y después con amenazas de renuncia que ya nadie toma en serio.

 

... funcionamiento ...


Defensa: Sin orden, es imposible que los dos centrales todavía marquen a una misma referencia (jugada Ramos - Millán).

 

Creación: Hay toque del balón, sociedades entre Riascos, Mariño y Ortega. Se les suma ahora Diego Álvarez, elemento que le da volumen al equipo. 

 

Ataque: Mejora con los desbordes de Riascos, Sergio Herrera está aprendiendo a marcar diagonales (debe estar tomando clases con Pitágoras). Sin embargo el concepto de salida en bloque no existe, varias veces salió Dominguez por su banda y cuando levantaba la cabeza, sólo veía a Álvarez en medio de un mar de defensas rojos. Sólo le quedaba pasar atrás.

 

... uno a uno ...


Blázquez
: San Sebastián, mucho más sobrio, no quemó tiempo, buenas salidas y atajadas. (4)

 

Calle: No fue su mejor partido, inseguro por momentos y sin claridad en el ataque.   (2)

 

Valdés: Con personalidad, le sancionan un penalti inexistente. Con Óscar Julián Ruiz como central tiene que ser más cuidadoso. Confundido en lo táctico. (2)

 

Escobar: Expulsión producto de la planificación de Óscar Julián. Esta vez no fue su culpa. Estuvo más ordenado y rápido.   (3)

 

Domínguez: Irregular en defensa, en el segundo tiempo mejoró en la marca. Intentó salir por su banda pero nunca encontró compañía. Sus centros propiciaron las jugadas de gol del Verdiblanco. No dejó que Arango empujara a Ortega en la salida para el aplauso.  (4)

 

Pérez: Brillante, marca leal y sobria a pesar de que Ruiz ya lo tenía planillado para expulsión.  (5)

 

Martínez: Casi no se notó. Labor puramente destructiva. Cumplió con lo que le tocaba.  (3)

 

Mariño: Tremenda visión de campo. Pases exactos y personalidad para cobrar el penalti.   (5)

 

Ortega:  Qué personalidad. Qué jugador tiene el Cali en su nómina. Se echó el equipo al hombro en el peor momento. La  risa burlona que le mostró a Paulo César Arango cuando salía del campo no tiene precio. Beso al escudo que siempre es taquillero. (5)

 

Riascos: Confundido en la primera fase, cuando el equipo lo necesitó fue uno de los que más luchó. Convierte el del empate de pura viveza.  (4)

 

Herrera: Justo cuando mejoraba su accionar, se lesiona. Marca bien la diagonal en el primero. (4)

 

... los cambios ...


Álvarez: Buena movilidad, tuvo ocupados a los centrales "delincuentes". Le da volumen de juego al equipo, entra en el circuito. Le falta fútbol pero promete.   (4)

 

Herrón: De nuevo, el jugador del equilibrio.  (3)

 

Chará: Cambio para enfriar el encuentro. (SC)

 

... el dt ...


La gran victoria del Cheché es que estos muchachos tienen hambre de victoria, todos son profesionales. Eso lo realizó en enero cuando extirpó el cáncer de Pance. El Cali es un equipo completamente desordenado que maneja muy pocos conceptos futbolísticos. No hay manejo de referencias en defensa, no existe salida en bloque, no hay regreso, no hay presión, tampoco hay jugadas de laboratorio preparadas. Existe el talento de los jugadores y quedó demostrado que mientras el Cheché no interfiera, no meta la manita en el trabajo de los futbolistas, el Cali va a estar bien. 
Gracias Cheché por dejarlos jugar por primera vez.

 

... el central ...


Óscar Julián Ruiz: Perro viejo late echado. El "Llanerito" tenía su partido planificado, y de acuerdo a esto la Delincuencia ganaba. Sin embargo, Ruiz sabe que a estas alturas no puede jugar con su prestigio y no podía de ninguna manera dejar de sancionar el penalti sobre Diego Álvarez. Su actuación por demás, fue nefasta, un robo a mano armada. 
(1)

 

Calificaciones CAF:
(1) pésimo (2) malo (3) aceptable (4) bueno (5) excelente (SC) Sin calificación.

---

 

El Cali tiene buenos jugadores en su nómina que por fin redondean el partido. Aunque el Glorioso no maneja conceptos tácticos, los jugadores sacan adelante el resultado incluso con el libreto de Ruiz en contra. Una victoria que viene bien para el Cali, equipo que se encuentra ad portas de una definición complicada en la llave contra Universidad de Chile. Se espera que con este resultado, el Cali sea un equipo de noventa minutos y empiece a pelear cosas importantes. El hijo bobo está enterrado, inmerso en una crisis, en llanto, mientras el Cali celebra su victoria 98 sobre la Carpa Roja. Qué paternidad tan brava.  

 

Temas propuestos

 

1. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, etc.

 

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Acróbatas, duendes y payasos

La novel filosofía resultadista del Cheché se está pareciendo mucho al lirismo de Maturana.  Aunque el toque lateral no hace parte del concepto de su concepto, la "tenencia del balón" sí lo es, dejando a un lado la definición. En  Santiago, el Glorioso dominó el partido pero los puntos se los llevaron otros. Con Mariño, Ortega, Martínez y Pérez el manejo del balón se da por hecho. Las situaciones están presentes especialmente en los primeros tiempos. Al Cali no le falta fútbol, el talento está ahí.

 

La falta de un goleador y de un trabajo estratégico en ofensiva es lo que tiene frenado al Cali, principalmente. Aunque el Cali es un equipo equilibrado - flojo tanto en defensa y como en ataque -, si convirtiera lo que crea en las primeras fases, se pasearía orondo por el Fútbol Profesional Colombiano. Sergio Herrera es un jugador profesional y honesto, que se encuentra en un muy regular momento que parece no tener final. En el banco espera un goleador de raza como Diego Álvarez. Merece la oportunidad por el bien institucional. Los otros delanteros, Parra y Riascos, no son goleadores, tienen gol, no hay duda de eso, pero son más generadores de fútbol, de espacios. Inquietan las defensas, las quiebran pero es otro el que generalmente finaliza las jugadas. Riascos no es definidor, es gambeteador. Parra, aunque lucha todo en el frente de ataque, no puede solo, característica que lo descalifica como goleador.

 

El tiempo se le acaba a Hernández y su cuerpo técnico, tienen que corregir pronto el déficit de los segundos tiempos y la definición. El resultado en Santiago puede ser aceptable, pero el fracaso en la Copa Colombia es imperdonable. Llega ahora la Carpa Roja para divertir al público verdiblanco con su última incorporación: el duende futbolista. Contra estos personajes circenses no se puede perder ni por el carajo, sería la salida del Cheché; y un gol del duende futbolista implicaría la renuncia irrevocable de todo el mundo, desde Presidente hasta la señora que prepara los cholaos en la Sede Deportiva. Lo mejor es que el Cheché sea de verdad resultadista y saque este partido adelante, sin nada de que arrepentirse. Como siempre, perder con el hijo payaso es una afrenta, ganarle es lo normal.

 

No se sabe aún que acrobacias va a realizar Umaña para este encuentro. Al "Africa" se le perdió el amor por el Verdiblanco - aunque con hipocresía diga todavía que es hincha - y no sería raro que pusiera al duende futbolista desde el primer minuto para la expectativa y posible celebración en todas las cárceles y semáforos de la ciudad.  Su equipo está débil y no ha podido ganar, las cometas que tiene en Cascajal vuelan bajo. La estrategia es mantener feliz a la perrera con huesos de mentiras, las pancartas y demás artimañas son la muestra fehaciente de su decepción. 

 

La Carpa Roja ya no es lo mismo de antes, sin la ayuda mágica de sus amigos cercanos y de Óscar Julián Ruiz, son un equipo de malabaristas que corren y corren sin pensar. El Cali del Cheché no puede seguir siendo aquel equipo levantamuertos, al Circo hay que hundirlo y hay como. El arquero Limia es inseguro, no mide bien en tiros de media distancia, dejando muchos rebotes que pueden ser aprovechados. La defensa es un colador, muy floja técnicamente. Marcelo Torres, Pedro Tavima, Juan Camilo Angulo son jugadores limitados. Jersson Gonzáles es otro exjugador que a duras penas le puede pegar al balón. La coordinación de la zaga es patética, el sector de Angulo es vulnerable y puede ser aprovechada por la "Culebra" Riascos. La fortaleza del Circo está en la mitad: Córdoba y Chará son jugadores con dinámica, fuertes, que enciman. Los acompañan Paulo César Arango y Carlos Mosquera, aunque este último puede ceder su posición al veterano volante gaucho Darío Zárate. También puede aparecer el ex-azucarero Donald Millán. Arriba, dos exjugadores, Leider "Pusandao" Preciado y el duende futbolista, no se sabe cuál de los dos es más barrigón. La presencia de Ramos y Vélez es una incógnita por su presencia en la selección Colombia.

 

Las claves para ganar son varias. Juego largo desde la defensa para evitar el tránsito por la zona de Córdoba y Chará. Cambios de frente de izquierda a derecha, donde puede ser importante Juan Guillermo Domínguez,  buscando el pique y desborde de Riascos. La media distancia de Pérez puede ser solución de nuevo, inquietando al maniflojo Limia. Algunos rumores indican que Parra jugará buena parte del encuentro, su movilidad puede destruir la zaga roja. En defensa, cuidarse de Paulo César Arango, anticiparlo bien. Si ingresa el duende futbolista, debe recibir una marca recia, que se acuerde que está jugando a nivel profesional y no un torneo de rodillones. Hay que anularlo por completo, que se acuerde toda la vida del error que cometió al volver en un partido contra el Glorioso. La barriga de Léider generalmente lo marca a él.

 

El asunto que hay que manejar es que mucho resentido hace parte de la nómina circense y quiere tomar revancha contra el más grande. Los nombre son conocidos: "Pusandao" Preciado, Paulo César Arango,  "Huérfano" González, Iván Vélez, el duende futbolista  y Jaime Córdoba se juegan un partido aparte. Los Azucareros tendrán que estar a la altura del encuentro, afrontando un equipo malintencionado, sucio a la hora de marcar. Mariño no puede dejarse ablandar de ninguna manera, dando el vértigo con el que juega la Carpa, su pausa es clave para el manejo de los tiempos del partido. Será un exclásico disputado pero que ganará el Cali con toda seguridad y con el extra de la diversión que provee la Carpa.

 

El Gerente General anda muy preocupado por las restricciones a la entrada al estadio recientemente adoptadas por la DIMAYOR. Él sabe que el asunto de las camisetas puede causar que esa horda de bárbaros rojos arremetan contra la ciudad y sólo el Ejército Nacional podrá detenerlos. A diferencia del Atlético Nacional, el Cali no puede amenazar con quitar los patrocinios al fútbol cuando recibe una sanción - además, no se rebajaría a semejante cobardía si pudiera. Lo mejor es la prevención aunque es claro que la hinchada no quiere ver el color del trapo en el estadio. De todas formas, la fanaticada azucarera no se puede dejar provocar, debe dar ejemplo y mantener la paz. Ojalá la DIMAYOR escoja un árbitro central justo, que asegure el trámite adecuado a un partido complicado por la violencia de la hinchada rival.

 

 

¡¡¡VAMOS SUPERDÉPOR!!!

 

¡¡¡CALI A GANAR!!!

 

Probables nóminas


 

Deportivo Cali: Sebastián Blázquez; Elkin Calle, Diego Valdés, Édgar Zapata  y JG Domínguez; Andrés Pérez,  Járol Martínez; Michael Ortega y JC Mariño; Duvier Riascos y Sergio Herrera.

 

Carpa Roja: Óscar Limia; Jersson González, Marcelo Torres, Pedro Tavima y Juan Camilo Angulo; Jaime Córdoba, Diego Chará; Diego Zárate, Paulo Arango; Duende Futbolista y Léider Preciado.

 

Temas propuestos


1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.



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¿Amor al equipo u odio al rival?

A través del tiempo se ha difundido el barrismo en Colombia, de donde podemos rescatar su carnaval, el colorido, su aliento, sus campañas y demás proyectos que nos muestran que al interior de cada una existen personas con una capacidad intelectual de admirar. Pero desgraciadamente esto es opacado con actos que trascienden mucho mas allá del amor o el odio, pues no tiene sentido agredir a otra persona solo por que no comparte mis ideales un poeta dijo un día (escucha al tonto e ignorante ellos también su propia historia que contar) un puñado de jóvenes que se ocultan tras una posición de hinchas para transformarse en delincuentes, y de esta manera dejan en el olvido los ideales de algunos lideres emprendedores que ven sus barras como una entidad organizada.

FRV¿Será la pasión de una institución la que nos enceguece? ¿O será talvez que pasó de ser la lucha de unos trapos, una salida, unos cantos, a ser el día a día de unas pandillas que acogen como campos de batalla sitios de distintos barrios de una ciudad? Qué se puede esperar si con cada acto de honor y lucha por respeto, como ellos lo llaman, perjudican lo que mas “AMAN”, pues aquellas instituciones son las que tienen que llevar a cuestas toda la carga económica de los daños a las estructuras y a la sociedad. Aquí no podemos juzgar por equipos, son tan culpables los unos como los otros. ¿Cómo dejar entrar el enemigo a casa? ¿Pero……… cuál enemigo, el que se viste de otro color que no es de tu institución? ¿O el que te alienta y te avergüenza con hechos que marcan la historia de tu club?

El club debe dar el primer paso para judicializar a estos desadaptados que han manchado el fútbol de sangre, deshonra y que día a día se encargan de alejar más gente del estadio. El segundo paso lo debe de dar el gobierno dando una mano en un proceso formativo y de esta manera brindando oportunidades a aquellos muchachos que deseen cambiar su vida; y el tercer paso, el más importante, lo debe de dar cada joven que levanta su mano para atacar a otro cambiando su mentalidad, abriendo los ojos y mostrando su deseo de aportarle a la sociedad. La Paz es compromiso de todos.

EL PICAO 

CarrilloLa noche de ayer fue un desmán de sinsabores, alegrías y tristezas. Un equipo que se paró como quizás nunca nos imaginábamos en la era Cheché 4-2-1-3, con una línea recia en el fondo y una salida espectacular por las bandas LOBOA, BRICEÑO, PABLO y CALLE fueron los artífices de este deleite; más arriba una primera línea muy dinámica aportando en recuperación y volumen de ataque gran entrega por parte de el SOLDADO Y AYALA. LOV estaba teniendo su presentación menos discreta con el equipo pues sin llegar a ser la gran cosa trato de llevar los hilos. Arriba un tridente de dinámica, velocidad, técnica que deleitaban el ojo de un hincha que gusta de ese tipo de fútbol: PARDO, CARRILLO y VILLAREAL los encargados de dar la estocada final. Cali no era el Barza pero por momentos divertía a la gente con triangulaciones, llegada de los laterales, gambetas, se veía algo distinto; todo fue mejor aun cuando en un saque de banda Villareal aguanta, se inventa un pase a Carrillo quien define como un crack al ángulo difícil para el portero, y Cali se fue arriba 1- 0. Después el rival trató de responder y en cambió encontró en el chico WALLENS reflejos y seguridad, hay futuro en el arco caleño. Hubo tiempo para un penalti que Carrillo quiso definir a lo Zidane y lo puso en las manos del portero. Así se fue el Cali al descanso y empezó TROYA.

Violencia en los estadiosInició como una lucha de cantos cualquiera, hasta que buscaron la forma de encontrarse por oriental, saliendo al campo y, peor aún, por occidental. Sitio donde se encontraban personas de una u otra manera inocentes a sus riñas callejeras que tuvieron que correr con sus niños cual guerra de otros tiempos buscando refugio en otros pisos mientras los guerreros se encontraban. Así pasaron los minutos del descanso entre gresca y gresca; gente corriendo subiendo, bajando y saliendo para su casa a buscar la seguridad que la policía no pudo suministrar por considerar el partido clase C. En el segundo tiempo el ambiente parecía calmarse pero no iban corridos 2 minutos del primer tiempo cuando 2 jóvenes se agarraron a golpes con la mirada atónita de tres policías. La intervención de los uniformados llegó tras la entrada de otro joven a la pelea; trataron de separarlos pero esto desató una nueva ola de guerreros en la tribuna de occidental, una marea por ambos lados con palos, puntas, cuchillos acrílicos, pedazos de orinales se vieron en las manos de estos chicos y produjeron la salida intempestiva de muchos asistentes. El partido seguía su curso mientras la batalla seguía, hasta un tiro libre que propició los insultos de la hinchada hacia el gamín de los rojos. González espondió con actos circenses que  incitó la furia de ambas tropas que de inmediato se lanzaron al campo. Parecía de aquellas escenas de Troya donde los griegos y los troyanos se encontraban. El desenlace ya la conocen….

Tristemente, un regalo más de la barra para la institución, uno más que se une a aquellos actos inolvidables que no quiero traer a la memoria en esta entrada. ¿Hasta cuándo se darán cuenta de que su “honor” le hace daño al equipo? Una excusa más para aquellos hinchas que poco asisten; una multa más por daños a la infraestructura del Pascual; una multa más por parte de la DIMAYOR; una sanción por parte del alcalde y un rechazo inmenso por aquellos que queremos ver fútbol y no violencia.

UNO A UNO.

Wallens: Buena intervención a las pocas llegadas de los rojos. Tuvo seguridad y reflejos. 5.

Loboa: Mostró despliegue por la banda, el que todos esperamos, gran transición. 4.5.

Briceño: Bien el Mellizo, le falta fútbol pero tiene condiciones. 3.

Pablo: Tiene grandes capacidades para ser titular. Hubo seguridad en su zona. 4.

Calle: Grande el capitán. Organizando el equipo desde atrás, tanto con el balón como con su voz. 5.

Ayala: Gran movilidad, importante en los cierres y la creación de fútbol. 4.

Vásquez: Quitó, luchó y controló a Jersson, Restrepo y cia. Gran aporte del canterano. 4.

LOV: Trató de ser el conductor. Retiene mucho el balón, fue su mejor partido. 2.

Villareal: Alegría tenerlo de nuevo. Gambeta. picardia y velocidad. Pase gol. 4

Pardo: Desbordó, fue desequilibrante y se inventó el penalti que desperdicio la Perra. 4.

Carrillo: Movilidad, gambeta y golazo gran definición. Desperdició el  penalti por patear a lo Zidane. 5.

La dicha del fútbol son los goles y la pasión de sentir una institución y hacer parte de ella. Un exclásico que pintaba lindo, alegre y que era importante como preámbulo para lo que se nos venia el fin de semana, terminó opacado por una nube gris. Esto podrá ser tomado por parte del equipo como una razón más para salir a ganar o dar un golpe anímico en contra, nos espera un largo camino de camino a los cuadrangulares mientras definen sanciones y demás. .

VIVAMOS EL FÚTBOL EN PAZ, EL AMOR AL CALI SE DEMUESRA RESPETANDO LA INSTITUCIÓN EN TODO SENTIDO.

TEMAS PROPUESTOS

¿Estos hechos deberían ser judicialiazados? ¿De qué manera?

¿Este cambio de formación y actitud en la ofensiva se verá en la Mustang?

¿Carrillo debe volver?

WI15CALI.

Imágenes cortesía de elpais.com.co y FRV.

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