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Deportes Quindío

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Testimonio de un día histórico en el Deportivo Cali

 

Para este histórico día en el que el Deportivo Cali jugó su primer partido oficial en su estadio fui a ver el partido con un amigo. La entrada estuvo muy congestionada pues había muchos carros para una entrada única y muy estrecha. Desde ahí se notaba que las instalaciones están en obra negra. No hay ninguna señalización y mientras mi amigo fue a aparcar su vehículo yo fui a comprar las boletas. La única taquilla era una caseta pequeñísima asediada por una cola infinita; cerca a sus ventanillas se aglomerababa mucha gente queriendo colarse como de costumbre, y la policía montada - a las malas - controlaba con sus caballos a la masa que empezaba a exasperarse porque el partido iba a comenzar y la fila no avanzaba. Terminé comprando boletas revendidas de Oriental General (diez mil pesos más caras que el precio oficial de $15.000), pero si no tomo esa decisión, no entramos. El estadio, de verdad, está en obra negra: en Oriental no había energía y en todo el estadio las varillas de hierro sobresalían por encima de las vigas y columnas. Ya sentado en las graderías sí se nota que el estadio va ser espectacular, pero por ahora falta mucho.

 

Del partido, por mi ubicación en Oriental baja, no es mucho lo que puedo decir. En primer lugar, los dos equipos jugaban de verde y blanco. Creo que Quindío lucía unos tenues vivos amarillos en la pantaloneta, pero lo importante era que el Cali lucía camiseta verde, pantaloneta blanca y medias blancas y Quindío camiseta blanca, pantaloneta verde y medias verdes. Esta similitud en los uniformes no permitía ver bien las acciones; todo lucía confuso en la cancha.

 

El Glorioso se notaba "engranado" y lento, como si su periplo por Medellín hubiera dejado a sus jugadores sin energía. Me llamó la atención el planteamiento de Bernal con Charría y Escobar totalmente tirados a las bandas, prácticamente inmóviles en un sector muy limitado del terreno. A veces - sobre todo Escobar - hacían un esfuerzo para colaborar en defensa, pero la falta de energía era evidente en ambos. De verdad me preocupó ver a Escobar tan disminuído, sin la generación de peligro en ataque que tuvo contra Medellín. Su cansancio parecía a veces pereza y displicencia, al estilo  de Charria y por esto se ganó algunos silbidos. Carrillo batallaba arriba junto a Diego Álvarez, y Chará y Pérez marcaban en el medio. Pérez estaba lentísimo como siempre. La defensa lucía un poco errática pues Rodas y Villagra llegaban con peligro, aunque Cortés todo lo soluciona con su velocidad.  Domínguez volvió a ser el más destacado por su voluntad ofensiva. Chará, Calle y Zapata discretos.

 

Cuando mejor jugaba Quindío y la hinchada empezaba a exasperarse y a meterse con Charria, viene una jugada confusa en la que Álvarez y el arquero chocan en un balón aéreo; el árbitro pita penalti, expulsa al arquero y Álvarez sale lesionado con una fractura en la mano. Cobra Charría y es gol pero eso no lo salva de la presión de la hinchada que se metió con él hasta que fue relevado por Lisarazo.

 

En el segundo tiempo el Superdépor juega un poco más suelto. La superioridad numérica no se hace evidente. Valdés, que ingresó por Chará, hace algunos disparos de media distancia al arco cuyabro, siempre desviados. Sigo viendo que la pareja Valdés Pérez jugando como volantes centrales es terriblemente lenta, y temo que el día que enfrentemos a un equipo rápido y con manejo nos arriesgamos a salir mal librados si insistimos con ellos. Es que contrariamente a quienes ponderaron su actuación en el Atanasio, no vi bien a Valdés contra el DIM. La dupla Valdés Pérez juega retrocediendo por simple incapacidad para quitar y terminan casi que en línea con la defensa. Esto le permite al rival acercarse demasiado y generar faltas en el borde del área. Contra Quindío no se vio tanto pero el problema sigue ahí...

 

Carrillo se movió bien en la delantera en el segundo tiempo y Parra Cadena, a pesar de sus problemas de propiocepción, corrió para mantener ocupada a la defensa. Además, se hizo un golazo de media distancia que cerró el partido. Lisarazo entró por Charria y mostró buena disposición para ir al ataque. Juan Castillo no tuvo mucho trabajo pero estuvo atento y seguro en el par de balones en los que fue exigido.

 

En conclusión, vi un equipo sin punch, pero que ganó el partido simplemente porque su nómina es superior. Los jugadores estuvieron cansados por la exigencia en Medellín. La salida del estadio fue otro caos. En Oriental sólo había una escalera para evacuar y una montonera bestial. Para salir en carro más de lo mismo: trancón gigante producto de los peatones que obstruían la salida de vehículos; otros 45 minutos para llegar a la recta.

 

Así fue el primer encuentro oficial en Palma Seca.

 

 

Temas propuestos

 

1. Impresiones generales del partido: rendimiento individual, trabajo colectivo, árbitro central, cambios, etc.

2. Testimonios de un día histórico.

3. Matrimonio Bernal Charría.

 

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Imágenes cortesía Leyenda.

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Empatía

El Glorioso Deportivo Cali logró una victoria por marcador apretado contra un tímido Deportes Quindío. La figura fue Michael Ortega, quien con una jugada individual dejó listo a Sergio Herrera para que la empujara y asegurara los 3 puntos. Luis Omar Valencia volvió a incumplirle a la afición, Mariano Herrón sigue mostrando fallas en marca, Riascos viene disminuyendo progresivamente su importancia en los partidos. Como equipo, los goles en contra en táctica fija son el común denominador, no hay todavía una idea en el campo y escuadras con mucho menos todavía producen demasiada resistencia. Finalmente, volvió a hablar el Presidente Otoya.

La baja convocatoria de público que produjeron los fracasos en Copa Colombia y Copa Sudamericana, además del pobrísimo trabajo técnicotáctico de este Cuerpo Técnico, llevó a que el Presidente del equipo se dirigiera con contundencia contra la hinchada. El máximo dirigente del Superdépor se explayó en reclamos que serían justos desde algún punto de vista pero que definitivamente no encajan en la realidad de la fanaticada azucarera.  Otoya no entiende a su gente y la gente no se identifica con él. Don Rodrigo no comprendió el mensaje de censura representado en una asistencia inferior a los 1000 aficionados pagando la boleta.

La imagen que despide Rodrigo Otoya es la de una persona honesta, todo un caballero exitoso en  los grandes negocios regionales y nacionales. No es aquella persona que se acerca al imaginario del dirigente de un deporte popular. Para algunos fanáticos, parece dirigente de un equipo de polo o cricket y no tanto de un equipo de fútbol. Lamentablemente para él, las decisiones que ha tomado lo descalifican como un conocedor del balompié y lo alejan aún más del favor de la exigente parcial verdiblanca.

Ahora, no es una crítica a la autencidad del Presidente, cada uno es como es, el asunto pasa más por la comunicación que maneja con el universo azucarero. Otoya es lejano, cada vez que habla con la prensa de forma espontánea, se nota desesperado, sin norte y tiende a cometer muchos errores que minan su imagen personal y la del Club. La situación es tan grave, que en algún momento la Cultura Alternativa propuso que no hablara más con los medios de forma espontánea, que lo hiciera sólo cuando fuera totalmente necesario y que además era urgente un Jefe de Prensa que tradujera el pensamiento del Presidente en palabras que no empeoraran el proceso de divorcio con la hinchada. Con algunos comunicados en la página web y bajando un poco el perfil mediático, el asunto se calmó por momentos. Todo volvería al status quo en este segundo semestre de 2009. La inminencia de las elecciones y el rumor de una posible candidatura para reelección fueron los gatillos que regresaron a Don Rodrigo  a los temas de discusión en las tertulias de la afición.

Es muy triste que una persona decente como Rodrigo Otoya termine su mandato así. La memoria del hincha lo tendrá con toda seguridad como uno de los peores dirigentes de la historia del Cali. La historia posiblemente dirá otra cosa, la administración no fue tan mala como parece a simple vista en otros aspectos diferentes al deportivo. Pero no hay mucho que puedan hacer los 5 miembros del Comité Ejecutivo - Otoya no es el único culpable -, las metas no se cumplieron, y lo peor, nunca lograron que la hinchada los hiciera parte de su mundo. La Junta Directiva pareció siempre un ente externo al Deportivo Cali.

El próximo Comité Ejecutivo, con quien quiera que sea su presidente, debe velar por escuchar el sentimiento de la afición. Las buenas relaciones con la hinchada, el acercamiento a la misma en todos los planos, teniendo en cuenta su punto de vista como un ítem más en la toma de decisiones le dará con seguridad mayor estabilidad al gobierno de turno. Lo primero que deben entender es que el universo azucarero sabe de fútbol y detectan el verso barato con suma rapidez. El lenguaje directo, la intervención efectiva en los medios de comunicación, haciendo ver que están encima de todo velando por los intereses del Club, puede ser una estrategia sabia. Si los directores de las diferentes planchas candidatas aún no han pensado en un plan que una a todos los estamentos institucionales, que lo vayan haciendo. Aquellos que inicien en 2010 no pueden identificarse  con la improvisación y una lenta curva de aprendizaje.

 

Temas propuestos


1. Perfil del próximo Presidente del Deportivo Cali.
2. Impresiones generales partido Deportivo Cali vs. Deportes Quindío.



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Imagen cortesía de ccc.org.co.

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En manos de chamanes

 

Infortunadamente al interior del Glorioso Deportivo Cali poco se habla de fútbol. En cambio, la numerología, los entierros, la hechicería y demás artes oscuras se apoderaron de lo que hasta el año pasado era una institución con problemas, pero seria.

Es una imposibilidad filosófica hablar de táctica en esta época. Algunos hinchas tratan de descifrar el "orden" impuesto por la disciplina de Hernández pero la verdad es que eso no va más allá de un número telefónico, un arrume de jugadores. El Comité Directivo, impávido, sigue con la idea de desprestigiar al Único Club, además de poner en riesgo su estabilidad económica. Las taquillas se van ver completamente disminuidas en próximos partidos y la entrada a cuadrangulares está en entredicho. Lo curioso del caso es que aún con la continuidad del Cheché, hay chance de acceder al título, porque el campeonato es muy malo y porque hay jugadores en el plantel con la experiencia y ganas de lograrlo.

Será difícil alcanzar el título, el Cali tiene en contra a las lesiones, la mala preparación física, los conflictos internos, la pésima dirección técnica durante los partidos. Los demás equipos del rentado están tomando alguna forma, suficiente para lograr algo en el FPC. Cabrero, "Basílico", Gamero, Berrío, Otero,  los García, Bernal están ahí trabajando de a poquitos, tratando de solventar la irregularidad natural y usual de la Mustang. Si la Junta hubiera sido inteligente y precavida, estaría tratando de salvar los muebles y no buscando un título para saciar el hambre de sus egos.

El campeonato sigue adelante y el próximo rival, problemas o no, es el Deportes Quindío de Néstor "Matemático" Otero. El exentrenador del Superdépor suele preparar bien a los equipos chicos, aunque a veces se queda en el camino. No será un rival fácil, aunque las estadísticas digan lo contrario. De visitante, el Quindío ha perdido 7 de los últimos 8 encuentros disputados en el Pascual Guerrero. El Cali no tiene enemigo pequeño y debe cuidarse.

Los cuyabros vienen de ganar contra un complicadísimo Deportivo Pasto. Tienen ánimo de trabajo, han identificado los errores tácticos y han entrenado para corregirlos. Su nómina no es tan fuerte como la de otros campeonatos: Sebastián Hernández no está, Velásquez se fue para el Caldas, Escobar está con el Verdiblanco. Pero mantiene una columna vertebral, sumando a los jugadores jóvenes que acerca el empresario, directivo del FPC y socio del Único Club, Hernando Ángel. Mauricio Romero, el "Taxista" Rodas, Alexander Mejía y Belmer Aguilar son los máximos baluartes. Los acompañan Campo, buen lateral; Santoya, rápido ariete que alguna vez sonó para el Glorioso y que mejoró en definición después de una corrección refractiva. El Quindío, un equipo competitivo para el FPC, con la única aspiración de meterse en cuadrangulares y vender jugadores jóvenes.

La única posibilidad para el Cali es que los astros - Blázquez, Zapata, Pérez, Ortega y Riascos - se alineen en el primer tiempo y logren una amplia diferencia que pueda aguantar una segunda fase tormentosa. Que el Hechicero no los desorganice en el segundo tiempo es pedirle mucho a la vida.

Por todo esto el estadio estará vacío el domingo. Aunque los idealistas todavía sueñan con la "hinchada fiel" que asiste masivamente en las buenas y en las malas, los realistas saben que las razones para el alejamiento no son pocas. Otros tiempos fueron distintos, el Cali era un equipo de respeto y la gente entendía que no ganaba por problemas económicos o porque el delincuente de turno se estaba robando los títulos. En la actualidad no hay excusas, hay chamanes, rezos y brujería. Aún así, hay ingénuos que creen en el Cheché por su pasado como "ídolo" mientras el Cali se desvanece entre las risas de otras hinchadas y el pesar y la tristeza de aquellos que lo adoran más allá de lo razonable.

 

Probables nóminas

 

Deportivo Cali: Blázquez [Cardona]; Calle, Escobar, Zapata y Domínguez; Pérez y Herrón; Valencia y Ortega; Álvarez y Riascos.

 

Deportes Quindío:  Pinzón; Campo, Murillo, Aguilar y Rodríguez; Mejía y Viveros; Romero y Castillo; Rodas y Santoya.

 

Temas propuestos

 
1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.


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Imágenes cortesía de elespectador.com

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El Deportivo Cali no puede ser parte de la mentira (previa)

El Fútbol Profesional Colombiano vive una profunda crisis y parece que nadie se ha dado cuenta. El reciente fracaso de la selección juvenil, la mala posición en la tabla de eliminatorias sudamericanas y la pobrísima actuación de los equipos colombianos en la Copa Libertadores son muestras fehacientes. Las reacciones de parte de la prensa y país futbolístico son mínimas.

La norma sub 18 fue criticada por los técnicos del rentado profesional sólo hasta que "pillaron" a Alexis García alineando a un sub 20. Su excusa fue que no tenía un jugador que pudiera estar al nivel de los profesionales y le tocó meter a ése. El "Bolillo" Gómez lo secundó con un espectáculo digno más de un circo que de un campeonato profesional. El niño Luis Mauricio Alarcón jugó poco menos de dos minutos por el capricho de un técnico pantallero. Sus padres estarán felices. Quien sabe qué hubiera pasado con la hinchada donde el partido se pierda por hacer cambios inútiles.

El tema de las selecciones Colombia es aún más triste. El manoseo por parte de dirigentes, representantes de futbolístas hizo mella en un proceso que pintaba bien. Lara tenía fama de estricto. En su periplo por las selecciones de menores puso en cintura a más de un joven futbolista díscolo. En la de mayores se nota falto de personalidad y también de claridad mental. La continua verborrea de los periodistas afines a la rosca paisa le metieron en la cabeza que el fútbol lateral e insulso era la filosofía que buscaba. Lara compró y está metido en un túnel de incertidumbre del que solo podrá salir si recupera su vallecaucanidad.

Bill ShankleyLos equipos colombianos en la Copa Libertadores son una total verguenza. Aunque el DIM, Boyacá Chicó o el rojo de Cascajal sólo se representan a ellos mismos - no son Colombia como varios periodistas en busca de rating lo quieren hacer ver - si reflejan en algo el espiral de mentiras en el que se sumergió el FPC. El año pasado el país futbolístico se sorprendía por el fútbol rápido de los rojos de Cascajal. Era el fútbol diferente. Umaña se lo creyó y pensó que estaba jugando como el Liverpool - Bill Shankly se retorcía en su tumba. La realidad lo alcanzó y el Sao Paulo lo goleó sin despeinarse y quedó al descubierto lo que todos sabían desde el inicio: Rojo de Cascajal = Correcorre + árbitros. Al Boyacá Chicó, equipo humilde y líder del campeonato, también le pasaron por encima con facilidad. El DIM apenas tiene la cabeza por encima del agua. En la actualidad tienen más prensa los equipos venezolanos que los colombianos. La tapa de la olla.

Mientras tanto el Deportivo Cali se encuentra en un lento proceso por recuperar su identidad. De la mano de José Eugenio Hernández y Jorge Amado Nunes, emprendió una campaña para sacar de tajo la mediocridad y malas mañas. El resultado hasta ahora es regular. Unos refuerzos han marcado diferencia por su liderazgo y profesionalismo y han contagiado a algunos cuantos. El Glorioso tiende menos a bajar los brazos en los partidos.

No hay que meterse más mentiras, el Cali necesita muchísmo más futbol si quiere ganar algo más que la Mustang, sino se sumergirá en la falacia del FPC. Si un equipo de media tabla de Brasil viniera jugar el campeonato colombiano ganaba 6 ó 7 títulos seguidos con rumba y samba en las concentraciones. El objetivo de grandeza internacional del Superdépor no se consigue ganando sólo el pobrísimo torneo nacional, ése sería un tibio comienzo, hay que apuntar más alto. Chicó flamante líder, con un presidente serio, un técnico interesante con proceso a largo plazo a cuestas, no pudo despejar su miedo cuando los brasileros atravesaron la "jungla" boyacense. El Deportivo Cali no puede trazar su límite de expectativa futbolística por los derroteros que marca el FPC. Debe mirar más allá, si acaso a las copas sudamericanas para que se dé cuenta de la realidad.

Lo cierto es que Hernández y Nunes apenas empiezan su proceso. Encuentran a un Cali completamente desbaratado en su interior. Sus cambios de fondo tendrán efecto pero no en el corto plazo; si acaso en el mediano. No tanto por ellos mismos sino por la situación del equipo. Por ejemplo, desde el inicio han tratado de inculcarle a los jugadores que no bajen los brazos, sin embargo, es cuestión de que anoten el primero para que se relajen. A los jugadores de la Copa Colombia no se les notan las ganas de titularidad. Les ha costado una cantidad poder conformar una nómina titular y darle continuidad. El objetivo de título en el primer semestre se complica, los problemas internos son mayores que los estimados, además, ya pronto eliminarán a los que están distraídos en Copa, y  algunos de ellos vendrán con pito en mano a imponer condiciones.

Con la presencia de Jairo Arboleda en el Cali se ven luces de cambio. Los jugadores recomendados por el "Maestro" tienen las características necesarias para que el Cali aumente su grandeza. Lizarazo y Ortega tienen ganas, no tienen miedo, creen en la divisa y además tienen talento. Ellos se han vuelto el ejemplo para los jugadores "promesa". Ahí, el Glorioso tiene futuro y es a ése tipo de jugadores a los que les tiene que apuntar. Hernández y Nunes con toda seguridad irán depurando la nómina que, aunque larga en nombres, es corta en ganas.

El próximo encuentro dirá bastante del presente verdiblanco. No se jugará contra el líder del torneo pero sí contra una escuadra con trabajo, buenos jugadores y resultados a la vista en las primeras fechas. El Quindío es un equipo que siempre inicia bien los torneos y poco a poco se va diluyendo. Cerca de la última fecha del cuadrangular los ahorros no le alcanzan y el centavo que les da la clasificación no aparece por ninguna parte. Los de Néstor Otero querrán mejorar actuaciones pasadas.

Nestor "Matemático" OteroEl juego del "Matemático" es sencillo, un 4-3-1-2 (aunque Nuevo Estadio diga otra cosa), combinación de experiencia y juventud, buena disposición táctica. Otero es experto en equipos chicos y al Quindío lo tiene jugando bien, además tiene los elementos que brindan buen espectáculo en la cancha. La gran figura es Sebastián Hernandez, volante ofensivo que tuvo un corto paso por el Deportivo Cali. Carreño lo quemó, como a tantos otros, en el primer semestre de 2008 y ahora está ávido de revancha. Junto a él, un par de veteranos que marcan diferencia. El internacional Víctor Bonilla, ídolo de la fanaticada verdiblanca, es el media punta, el que complementa y enseña. Carlos "Taxista" Rodas le impone rapidez al ataque quindiano. Mejía y Rodríguez son los encargados de cuidarles la espalda pero esta vez no podrán estar en Armenia por amarillas consecutivas. El cuatro posterior con Giovanny Campo, lateral con mucha salida; los centrales Jimmi Mosquera y Harrison Morales, alguno de ellos podría cederle el puesto al veterano Bélmer Aguilar; por izquierda Murillo, dedicado a la marca. Los respalda el buen arquero Alejandro Otero, figura en la última fecha contra el Pasto.

Hernández todavía no ha definido cuál es el esquema de juego  para esta temporada. Ha ensayado muchas variantes: punta y volantes externos; enganche y dos delanteros; volantes externos, dos delanteros y sin enganche. El mejor hasta el momento ha sido el de los volantes externos sin enganche. Lamentablemente uno de esos volantes, Járol Herrera, es más intermitente que un bombillo de discoteca y puede fallar en cualquier momento. En la delantera hay velocidad con Pardo y definición con Herrera, pero sólo si la tiene muy clara. La primera de volantes es fija pero le falta. Herrón y Pérez son excelentes jugadores aunque un poco lentos, necesitan colaboración de sus compañeros para cumplir un buen papel. Atrás, afortunadamente se consolidó Blázquez. Ramos, quien ha manifestado una profunda satisfacción por estar en la casa verdiblanca, mejora partido a partido - brillante trueque de las directivas, favor que le devuelven al DIM. Valdés es el central que se necesitaba por derecha acompañando a Zapata. El hueco por izquierda, sigue ahí, al Cheché le faltó pedir ese refuerzo. No sabía que una cosa eran los jugadores en pretemporada y otra bien diferente entrado el torneo regular.

Por lo que informa la página oficial el equipo continuará con el 4-4-2 con volantes externos. Le seguirá dando confianza a Járol y a Sergio Herrera. Con esta formación, existen dos posibilidades, rapidez o defensa compacta. Rapidez hay en algunos jugadores como Pardo y Ortega, entonces por ahí no es la cosa. Defensa férrea, no es el estilo del Cheché y del Deportivo Cali, por ahí como que tampoco. ¿Qué esperar entonces? Muchas ganas.

Mariano HerrónLa motivación lleva a los equipos hasta cierto límite. Generalmente se acaba pronto. El Cheché tiene que empezar a mostrar fútbol. No es golear o bailar al rival, es simplemente mostrar un esquema coherente. Tiene los jugadores para hacerlo, pocos, pero los tiene. Una titular sí puede armar. Posiblemente le vaya mejor si Batalla está en el campo, si alguien acompaña a Herrón y Pérez en la marca para que puedan aportar más al volumen ofensivo. Tal vez un delantero que cumpla todas las labores, definir, marcar, buscar espacios, correr, volantear, pasar. Un 4-3-1-2 le vendría bien al equipo. Eso es menester del Cheché.

La tendrá muy difícil contra Quindío. Para ganar, necesitará cortar el circuito Hernández, Bonilla,  "Taxista". Herrón y Pérez tendrán trabajo. Especialmente con la sorpresa  y pique del "Taxista". En ataque, con las bajas de Mejía y Rodríguez, Ortega y Járol tendrán más espacio. El problema es cuando lleguen al área contraria, ahí tendrán que ser muy inteligentes y contar con compañeros que busquen el balón, el espacio entre la defensa para recibir y anotar. Y la definición debe ser buena porque Otero marca diferencia en el de Armenia.

Los objetivos del Cali en este partido son varios. El primero es definir un esquema de juego. El segundo es convencer a la hinchada que el Cali tiene fútbol, que el progreso no sólo se ve en ganas. Hay que ir aumentado el volumen de juego, despejando a aquellos jugadores que les pesa la camiseta del verdiblanco y consolidando a aquellos que aprecian el sitio donde están.

Un empate, con un esquema coherente, es botín suficiente.

Probables nóminas

Deportes Quindío: Otero; Campo, Mosquera, Morales y Murillo; Buitrago, Quiñónez, Castillo (sub-18); Hernández; Rodas y Bonilla.

Deportivo Cali: Blázquez; Ramos, Valdés, Zapata y Domínguez; Járol, Herrón, Pérez y Ortega (sub-18); Sergio y Pardo.

Temas propuestos

1. ¿Qué necesita el Cali para alcanzar un fútbol de nivel internacional?
2. En su opinión, ¿cuál es el esquema que mejor se adapta a los jugadores del Deportivo Cali?
3. ¿Recuperar la identidad está más difícil de lo que se pensaba
?
4. Previa del encuentro: árbitro central, claves para ganar, nóminas tipo. etc.

Obelisco

PS: La Cultura Alternativa estará fuera de línea mañana (sábado) en la mañana por actualización de la plataforma.

PS2: Ya todos deben tener el Caligol en sus correos.

Imágenes cortesía de jamespadillamotoa.blogspot.com y myliverpoolfc.org.

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