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Liga Colombiana

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Salvavidas a Bernal

 

La premisa era clara: Jorge Luis Bernal no tenía ni idea qué era ser técnico de un equipo grande. Por ende, las directivas sabían, que de llegar al equipo, lo tenían que orientar para que comprendiera su posición como adiestrador azucarero. Las equivocaciones de pretemporada de técnico y directivas, tanto en lo conceptual como en lo práctico, pasaron la cuenta de cobro muy rápido por haber pasado eso por alto. Y el equipo deambula en el fondo de la tabla con un fútbol que brilla por su pereza.

La gota que derramó la copa fue la actuación del equipo en Barranquilla. La derrota con el Junior fue un trago amargo más por la actitud de los propios jugadores que de la goleada. Elementos como Pajoy y Charría se caracterizaron por una desidia y falta de condiciones que, con justa razón, enardecieron a la impaciente hinchada verdiblanca. Las consecuencias estuvieron de primera mano en las ondas radiales durante lo que va de semana.

Los directivos estuvieron en desacuerdo con lo del pasado domingo y pronto se empezaron a sentir movimientos sospechosos en la entraña azucarera. Según fuentes de la radio nacional, Bernal, por decisión del Presidente, no seguiría de no obtener una victoria contra los Motilones.  El nombre de Jaime De la Pava, dado por la presión de la Escuela Sarmiento Lora, sonó muy fuerte para reemplazar al tolimense. En el seno de la hinchada, la preocupación era inmensa puesto que De la Pava es prácticamente un extécnico (si es que algún día lo fue) a pesar de su corta edad. Afortunadamente, Celín cambiaría su discurso por uno más mesurado y serio. A los jugadores se les llamó la atención y a Bernal se le pidieron las explicaciones del caso. En Pance hubo un fuerte ajuste que debe tener repercusiones futbolísticas en la noche de hoy.

Aún no está confirmada la nómina verdiblanca. La fanaticada espera que Charría y Pajoy no se aparezcan por el Pascual. Pérez se encuentra tan lento como siempre, no es el jugador que pasó por Millonarios o la liga argentina. Escobar no es ni sombra del que arrancó para tierras eslavas. Por eso, este semestre las falencias que el Cuerpo Técnico y Comité Ejecutivo tuvieron para armar un equipo coherente, con una columna vertebral definida, se suplirán con los que estén por ahí. Y lo peor del caso es que a Nayar todavía le falta. Este Comité demostró gran ineptitud para armar un equipo de fútbol.

Para este cotejo el Cali no dispondrá del internacional Juan Guillermo Castillo (fecha FIFA), del lateral Elkin Calle (fecha de suspensión), de los volantes Michael Ortega y Diego Álvarez por lesión. Cuadrado, García, Lizarazo y Castillo tendrán la oportunidad de consolidarse como titulares. Es la oportunidad de los jóvenes, los del semillero, los de Cruz, Arboleda y Martínez.

El Cúcuta Deportivo viene con una gran necesidad de sumar. Son últimos en la tabla del descenso a 6 puntos de la Delincuencia, antepenúltimo del listado. Tienen el partido contra Millonarios demandado por falsedad en documento público de un jugador embajador. No es una maravilla de equipo (como cualquier otro del FPC) pero tiene oficio. Lamentablemente para ellos, no definen. Ni Polo, ni Cabrera, menos Arias han podido romper su maleficio. Un gol por ahí otro por allá, pero la racha no les llega. Esto es peligrosísimo para el Cali, porque el Verdiblanco se ha vuelto especialista en revivir muertos (gracias al Cheché), y el Cúcuta es uno de esos candidatos que esperan encontrar un aire para consolidar su fútbol. El Cali es la víctima perfecta.

Otero prácticamente tiene reemplazo listo en Cúcuta.  Para su puesto suenan Comesaña, y el "Pecoso" Castro. No se puede equivocar. Por eso alineará a los mismos que hicieron un partido aceptable contra el Atlético Nacional. En la puerta, Castellanos,  arquero de buena regularidad y con excelentes condiciones. Los laterales, Elvis González y Edward Cuellar, el primero de mucha salida por su costado. Los centrales, no tan seguros, Joe Luis Raguá y Carlos Báez. En el medio campo, uno que pudo ser ídolo pero le pudo más sincalizarse que el amor por el equipo, Hernándo "Cocho" Patiño. A su lado José Castillo. Por las bandas mucho vértigo. Járol "Milagroso" Herrera vendrá a hacer el partido de su vida contra el Único Club. Por el otro costado, Diego Cochas, rápido volante gaucho. En punta, Roberto Polo, potencia y media distancia; y César Arias, anotador en el último encuentro. La "Pulga" Pinzón, Jámell Rámos y Pedro Portocarrero no estarán por lesión.

Un partido para recuperar la confianza y sumar con miras a la Reclasificación, esperando que los que están en punta aflojen un poco. La clasificación está muy complicada porque el proyecto es inmaduro y confuso. Lo importante es recuperar el camino de la identidad, del buen funcionamiento y los huevos. Estos son momentos de victorias con buen juego o sin él. Al Cali se le pide profesionalismo y con eso bastará para aplastar al Cúcuta en la noche sanfernandina.

Pero el mensaje fue fuerte y claro por parte de directivos e hinchas. Si Bernal se la juega con la pereza y la desidia: game over my friend

 

Probables nóminas

 

Deportivo Cali: Cuadrado; García, Zapata, Cortés y Domínguez; Escobar, Chará, Valdés  y Lizarazo; F Castillo y Parra.

 

Cúcuta Deportivo: Castellanos; Cuellar, Báez, Raguá y González; Járol, Patiño, Castillo y Cochas; Polo y Arias.

 


Temas propuestos

 
1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.

2. ¿Bernal se la jugará con Charría y Pajoy?



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Momento crítico

 

El Deportivo Cali retrocedió en su juego. El regreso de John Charría a la titular verdiblanca le quitó vértigo y verguenza al equipo; Álvarez y Parra nunca se entendieron; Chará volvió a ser el mismo de antes; Valdés no aprovecha la oportunidad; Zapata dejó de ser el líder de otros tiempos. La pereza y la falta de respeto por la camiseta fueron el factor común contra los verdolagas. El Cali está en manos de sus jugadores complementarios y de Juan Guillermo Castillo.

Al Glorioso se le puede venir la noche si no gana el jueves contra el DIM de Leonel. La presión por resultados se empieza a sentir. Es cierto que el calendario no fue favorable, pero era conocido y la planificación (?) tenía que realizarse con base en el mismo.  El objetivo del título inmediatista del Comité Ejectuvo se aleja con cada fecha que pasa.

La desorganización y falta de liderazgo de Celín y compañía cobra en lo futbolístico cual parqueadero capitalino, por minuto. La permanencia del médico Pinzón se tradujo en la lesión del jugador más desequilibrante del equipo: Michael Ortega. Y el equipo está falto de jugadores clave. Es claro que estos dirigentes son tan novatos como los del anterior Comité, a quienes tanto criticaron. La columna vertebral no está formada, si acaso hay dos jugadores consolidados ahí. El dinero que no había se gastó por borbotones en tiros al aire y exjugadores como Nayar y Charría. Este último, tendría su última oportunidad en la segunda noche montañera, sino sufrirá toda la presión del segundo piso o su equivalente en el nuevo estadio de Palmaseca, que incluso ubica a los hinchas más cerca del gramado. De paso, empezará a quemar a Bernal frente a su hinchada, hoguera que él mismo - Bernal - empezó a prender con sus desafortunadas declaraciones en la Banda Deportiva. Tampoco se han visto manifestaciones o protestas fuertes por el manoseo del que fue víctima el equipo por parte de Ímer Machado y RCN. La buena presentación contra Millonarios no borra la debacle directiva del Superdépor.

Hay tiempo para corregir, no para este torneo, que está casi sentenciado, para el próximo. Está claro que el Cali debe invertir mejor su dinero. No comprar cantidad sino calidad, porque tiene un excelente respaldo en su cantera. Harán falta para el segundo semestre un defensa y volante central importante. El Cali adolesce también de un jugador "tiempista" como el "Cucho" Quagliatta o Jaime Riveros, elementos con garra, inteligencia y pausa; cerradores de partidos. Lo más importante es la depuración. En campeonatos cortos no hay tiempo para esperas largas en lo individual. Es cierto que la continuidad es un factor clave en el desarrollo de un jugador pero no se puede pasar por alto la actitud y la fundamentación. Hay algunos que no quieren y otros que no dan más. La oportunidad está ahí para los que vienen de atrás, si el técnico se las quiere dar. Porque si los que esperan sienten que no juegan más por decisión política que futbolística, empieza la amargura contra el equipo, la misma que no permite el progreso en Pance.

La idea es que el Cali mejore partido a partido. Por ahora es una montaña rusa, un día juega mal, otro bien, otro mal. Uno con actitud, otro sin actitud. La diferencia radica en la presencia o no de elementos de la cantera que gritan por una oportunidad. Lamentablemente la cúpula dirigencial y el cuerpo técnico no creen en los juveniles y los utilizan más por necesidad que por convicción. El Cali no tiene un proceso de canteras en la profesional.

Lo importante es tener los objetivos de fondo muy claros. La búsqueda de la identidad, de un plantel de jugadores profesionales, con hambre de ganar se debe mantener a pesar de los resultados. Para esto, tanto directivos como técnico tienen que estar muy activos. En principio, ser justos con los jugadores que se ganan el puesto en la titular y con los que no. Dar las oportunidades precisas para los que están esperándola. Ir construyendo de a pocos el equipo con elementos que se brinden al colectivo e ir observando los faltantes. Y este segundo punto es clave, al Cali le falta ambición en las contrataciones, ya no se lleva los mejores jugadores del torneo para sus filas, sólo busca promociones, compre un paquete y lleve dos.  Es raro ver que lleguen al equipo jugadores consolidados, con presente futbolístico, casi todos son jugadores que alguna vez mostraron algo y que vienen a "recuperarse" al Cali. El equipo debe terminar jugando bien el torneo, aunque con un mal arranque, debe mostrar progreso partido a partido, no hay espacio para la terquedad. Y son los miembros del Comité los llamador a mantener el orden y el direccionamiento, aunque lastimosamente no tengan un plan.

Todo esto repercute negativamente en un equipo. Una derrota el jueves implica crisis de resultados, los dirigentes se van a timbrar, entrarán a pedir explicaciones por la alta inversión en el equipo cuando ni plan de trabajo tenían. La hinchada va a volver con el cuento del técnico que descendió al Pasto, se van a meter con los jugadores, cerrando por enésima vez el círculo vicioso verdiblanco. Y es el DIM, duro rival, el que querrá sacar temprano de la competencia a un grande como el Cali. Complicado.

Leonel tiene un equipo ordenado, con una idea táctica clara y buenos jugadores. Supo armar una columna vertebral con jugadores importantes como Bobadilla, De Almeida, Restrepo y Tressor. No es tan difícil. Jugadores complementarios que participan del circuito de juego y que hacen más que cumplir. Viene de perder un partido increíble contra la Delincuencia y querrá desquitarse en su terruño.

El DIM forma con un 4-2-1-3 muy versátil. En el arco, el mejor arquero del torneo, Aldo Bobadilla, el capitán. El paraguayo está marcando una época en el FPC. El Cali afortunadamente trajo un guardavallas del mismo nivel. Será un buen duelo entre arqueros de selección. En defensa, un cuatro un poco flojo. Tiende a dejar espacios por el costado de Calle, lateral con mucha salida. De Almeida y Jiménez, son aplicados pero sufren en demasía contra arietes gambeteadores y encaradores. Por el costado izquierdo, Valencia, lateral rendidor. En la primera de volantes, López y Ortiz, eficientes en la marca y con buena técnica para complementar a los talentosos. Arriba el DIM es una tromba por nombres aunque no lo demuestra con goles. Mahler Tressor Moreno, media punta exazucarero, dirije la orquesta con buenos pases, triangulaciones, pique corto y largo y goles. Viene de un golpe psicológico por el penalti errado en el estadio de la Universidad del Valle. Es un profesional y se recuperará rápido, querrá revancha. En ataque, juegan por fuera Arias y Valoyes, velocidad y desborde. En el centro el paragua exmatecaña Mario Giménez, de buenas condiciones pero que aún no ha podido encajar en el sistema del eterno 14.

Para ganar, el Cali tiene que dejar la pereza. La pesadez en el medio campo que mostró en el Murillo Toro y en la primera vuelta del Atanasio no puede continuar. El DIM cobrará caro la terquedad, la insistencia con jugadores lentos como Pérez y Valdés porque su transición defensa ataque es muy rápida. El DIM no es un equipo de toque corto maturanesco, es más vertical, porque su referente, Tressor Moreno, juega hacia el frente. Para atacar, el Cali debe utilizar la espalda de Calle y situar a Fabián Castillo por fuera para que encare a las torres montañeras; Álvarez, si se recupera, debe capturar los centros del juvenil. La clave del partido está en la nómina que Bernal presente en el campo, si sale con la "operación tortuga" (Valdés, Charría y Pérez) en la media cancha le regala el dominio del balón al DIM y será Castillo el que sufrirá las consecuencias. No hay espacio para errores en ninguna instancia del encuentro, principalmente en la previa.

Bernal debe recordar que en un equipo grande no basta poner un delantero cuando el partido se va ganando o perdiendo. También lo hicieron Labruna y Cheché en su momento, y todos saben en qué termino eso. Estar en un equipo grande implica apretar los dientes cuando toca, alinear a los mejores y no darle ventajas al contrario, y para eso se necesita conocimiento y personalidad, pero ante todo introspección.  Bernal debe tener claro el terreno que pisa, no es ni Tolima, Caldas o Pasto, está en el Deportivo Cali, la Amenaza Verde. La pelea de egos y la terquedad no tienen cabida aquí, eso ha destruido a más de un técnico Verdiblanco. El jueves hay que ganar sí o sí, y es con fútbol, porque el Cali no tiene acciones en Postobón o RCN y tampoco las usaría para su beneficio.

 

Probables nóminas

 

 

DIM: Bobadilla; Calle, Jiménez, De Almeida y Valencia; Ortiz y López; Tressor; Valoyes, Giménez y Arias.

 

Deportivo Cali: Castillo; García, Zapata, Cortés y Domínguez; Escobar, Pérez, Valdés  y Charría; Álvarez y Parra.

 


 

Temas propuestos

 
1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.

2. ¿Creen que el proyecto de los directivos y del Profesor Bernal avanza como debe de acuerdo a su objetivo de título?

3. ¿El Cali jugará con ganas el jueves?





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Imágenes cortesía de nationalfootballteamssouthamerica.com y goal.com.

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El dueño del balón

 

En la escuela primaria, era una tragedia quedarse sin balón para el picao del recreo. Lo usual era que había un designado para traer la número 5 (ó 4 para esos años) pero la estrategia no siempre funcionaba. Una enfermedad o un castigo en la oficina del director podían impedir su tarea. Tocaba entonces buscar un balón en otras clases para cumplir con la misión diaria. Algunas veces era muy difícil y había que pedirle el balón a ciertos personajes no tan populares. El fulbito del medio día era vital y era necesario sacrificar la dignidad e incluir a los desterrados que poseían (aquí sí aplicaría) el útil cuando no había de otra. Y este personaje aprovechaba la oportunidad para controlar los hilos del partido y manipular a sus coetáneos. No era inusual que ante una jugada o decisión de sus compañeros que no le gustara, amenazara con llevarse el balón y dejara a todos viendo un chispero. El niño caprichoso se llama Atlético Nacional.

Los verdolagas son sin duda alguna los más rechazados del FPC y con justa razón: roban mucho. Sus fanáticos dicen que es envidia, para quitarse de encima a quienes los critican. Puede que en ciertos círculos eso pueda ser cierto, pero en el Cali no, en la Vásquez Cobo nunca han gustado los robos. Y son los rechazados de la montaña los que tienen la plata y el control del FPC. Dominan las comunicaciones, el torneo y a los árbitros. Todo está perfectamente calculado. Si hay algo que no les gusta, amenazan con quitar el patrocinio y Ramón Jessurún llega arrodillado a pedir disculpas, tal como ocurrió el año pasado cuando por fin se estaban tomando decisiones justas con sus acciones.

El Nacional viene de perder los dos primeros partidos de su torneo y está en la obligación de repuntar. Utilizarán todos los medios posibles para lograr su primera victoria, superando la crisis institucional que viven. El técnico Cabrero se aburrió del circo y dijo que se iba. Aristizábal, máximo ídolo de barro montañero, reviró. Los hinchas no aguantan más que ni con las ayudas de los árbitros, el equipo pierda. Y ni qué hablar de su fútbol.

Cabrero es conservador en su estilo. Dos líneas de 4 con mucha marca y pierna fuerte, aunque tenga los jugadores para otra cosa. En el arco Gastón Pezzutti, guardavallas rendidor y que debería marcar mayor diferencia dado su salario. Una defensa de papel: Piedrahíta tiene sus días, pero ahora sale sin criterio y deja muchos espacios atrás; Orozco y Walter Moreno están flojísimos en el reto personal; por derecha se lesionó Iglesias y será el turno para Delgado. En el medio campo la formación es casi inverosímil. Jairo "el Viejo" Patiño oficia como cabeza de área, amarrado a funciones tácticas. Lo acompaña Jairo Palomino, de buen quite y media distancia. Por el costado derecho el costal se empieza a llenar de mentiras: Víctor Ibarbo, de zancada larga y torpe. Por izquierda el diestro Stalin Motta le impone realidad al Verdolaga. Adelante, el gaucho Mondaíni, un refuerzo desconocido y que no ha mostrado el porqué de su llegada. Maggiolo un nueve de área con condiciones es duda para el encuentro. El costal de la falacia se termina de llenar con Giovanni "Torombolo" Moreno, ahora como delantero porque Cabrero no sabía qué hacer con él, nunca le cumplía tácticamente. Moreno es lento, perezoso y torpe en la zancada larga, siempre termina en el piso simulando faltas. De vez en cuando hace una de Pelé, como cualquier otro jugador normal. Pero casi siempre hace la de él.

Colectivamente el Nacional deja mucho qué desear. No hay un circuito de juego establecido, los jugadores están amarrados a la táctica y no rinden. Además, Ibarbo y Moreno no aportan gran cosa. El equipo es largo, dejando mucho espacio en la zona central que permite un fácil rompimiento de la zaga. Atacando, algunas veces ganan la raya pero no resuelven la jugada.

A pesar de las limitaciones del montañero, es un partido de alto riesgo para el Deportivo Cali. La DIMAYOR no quiere que se vaya el dueño del balón y se hará el de la vista gorda aun si le tiran una granada de fragmentación a un jugador verdiblanco. El árbitro estará a su favor, y la expulsión de al menos un elemento azucarero está cantada. Se puede esperar cualquier cosa: goles imaginarios, penaltis inventados. etc. El arma del Cali es la humildad y su fútbol.

Los azucareros están en proceso de crecimiento. Con el ingreso de Ortega y Chará el equipo ganó mucha dinámica. Arriba Álvarez orienta las jugadas, y para fines prácticos es el "10" del Cali, el que le pone inteligencia al partido. Desde atrás el que mejor se proyecta es Domínguez. Con Cortés hay velocidad y con Castillo seguridad. Colectivamente hay un vacío en los relevos y el espacio entre líneas que irá mejorando con los partidos.

La prensa informa que Juan Carlos Escobar está listo, la página oficial deja un manto de duda. Sólo hasta hoy, después de la práctica en Palmaseca, se sabrá si Escobar será de la partida en la tarde noche sabatina. Ceballos todavía se recupera y a Nayar la hinchada lo dejó en el olvido. De no jugar Escobar, las posibilidades son Pajoy y Ayala. Sin duda, el mejor candidato es Camilo Ayala, por su disciplina táctica, capacidad de marca y técnica con el balón. Es el momento para que el canterano despegue. Pérez podría regresar al medio verdiblanco, ojalá no, es un jugador que se hace expulsar con frecuencia y eso en el Atanasio es una sentencia. Además, torna muy pesado al Superdépor. Así Chará no esté bien dotado técnicamente, es mejor tenerlo por la dinámica que le imprime a la zona de volantes. Valdés tiene la oportunidad de demostrar algo más, hasta ahora, su rendimiento no convence. Otra duda es el ingreso de Parra por Carrillo. Aunque el Vallenato estuvo más comprometido en el encuentro contra Millonarios, Parra la rompió. Goles son amores y Carrillo siempre ha tenido miedo a definir.

A Nacional hay que atacarlo. Copando los espacios que dejan entre líneas, Álvarez y Ortega pueden romper la defensa verdolaga con facilidad. Sería interesante incluir un delantero encarador y escurridizo que preocupe los centrales de madera de Ardila. Fabián Castillo podría rematar el partido. Hay que aprovechar la torpeza de Ibarbo y la falta de criterio de Piedrahíta. Mientras Cortés y Valdés cubren la espalda de Domínguez, el 20 puede intentar con mucho despliegue por su banda tal como lo hizo con Millonarios. Chará será el encargado de bloquear al "Viejo" Patiño, cuota de sacrificio, táctica y técnica en Nacional. El problema es la zona derecha, si ingresa Pajoy, no podrá controlar a Motta. El hueco está por ahí y Bernal tiene que darse cuenta. Por lo demás, una marca leal contra "Torombolo" Moreno para que no simule tantas faltas cerca del área. Hay que acotar, en la historia reciente, las mentiras siempre resultan muy peligrosas para el Cali. Si ingresa Edwin Cardona, hay tomar  más precauciones por el costado derecho. El juvenil tiene condiciones, es una realidad.

El partido es ganable y pondría en carrera al Cali. Perderlo implicaría revivir al dueño del torneo, mala idea. Las directivos deben estar muy atentos a este encuentro, presionando a la DIMAYOR para que no asigne a los árbitros preferidos del local.

Con profesionalismo, liderazgo y corazón, el Glorioso Deportivo Cali saca el partido adelante. Este año va por el "Tridente de la Corrupción" y ya cayó el primero.

 

Probables nóminas

 

 

Atlético Nacional: Pezzutti; Piedrahíta, Orozco, W. Moreno y Delgado; Ibarbo, Palomino, Patiño y Motta; G. Moreno y Mondaíni.

 

Deportivo Cali: Castillo; Calle, Zapata, Cortés y Domínguez; Ayala, Chará, Valdés  y Ortega; Álvarez y Parra.

 


 

Temas propuestos

 
1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.



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Imágenes cortesía de deporcali.com, futbolred.com y flickr.

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El gran clásico colombiano no está a la altura de su historia

 

El mejor directivo de la historia del fútbol profesional colombiano fue Álex Gorayeb, alma bendita. A pesar de las pequeñas mentes de ladrones, timadores y traficantes de estupefacientes que tratan de enlodar su legado, la imagen de Don Álex permanece impoluta y nívea; al fin y al cabo fue el único con el suficiente valor  y decencia para acabar con el circo del fútbol de finales de los ochentas. El segundo mejor directivo del fútbol fue  Alfonso Senior, de mayor figuración en el ámbito nacional por la gestión para la consecución del Mundial de 1986 para Colombia, que posteriormente desecharía el presidente Belisario Betancur. Senior infortunadamente sí tiene mancha, específicamente en la era del técnico Gabriel Ochoa Uribe  - raro. Pero ésa es otra historia.

Hoy, Millonarios y Deportivo Cali sufren a las peores directivas de su historia. Los azules pelean contra el dominio del presidente Juan Carlos López quien sistemáticamente los ha eliminado de muchas finales por su pobrísima gestión dirigencial. El Cali por su parte, acaba de sufrir un espectáculo circense con la contratación de Gonzalo Cabrera, situación que dio para todo tipo de rumores y especulaciones. Vive el desorden de un cuerpo colegiado dividido y que no piensa en el bienestar del Único Club.

Las consecuencias de estas malas administraciones han llevado a ambos equipos a mostrar pobreza en su fútbol. El Ballet Azul quedó en la  prehistoria porque el Millonarios ha adoptado la identidad de su rival de patio: pura fritanga. El Cali, en cambio, ni eso, carece de sangre y brío. La técnica y clase de los 2 equipos baluartes del arte del balompié sólo queda en la retina de aquellos veteranos hinchas que tuvieron la suerte de vivir la época lírica del fútbol nacional. Hoy, ambos están de capa caída, pero Millonarios, en lo futbolístico, está mejor.

La escuadra de Luis Augusto García inició la liga colombiana con una victoria contra aquél rival que les robó descaradamente el paso a la semifinal de la Copa Libertadores de 1989; aunque algunos atrevidos digan que sólo fue el lance de una moneda entre Escobar y  Rodríguez Gacha. Como es costumbre, la prensa millonaria prendió el carro de bomberos y pronto se montó en él. Los azules tienen un buen respaldo en los medios. Los comienzos de Millonarios son buenos pero tienen la tendencia a caer llegadas las instancias finales. Esta vez no parece así.

Los Embajadores mostraron muchísimos conceptos importantes en el partido contra Atlético Nacional. Lo más importante: sangre. A pesar de ir en desventaja y con un hombre menos en la cancha, tuvieron la valentía para replegarse y darle vuelta al marcador. La expulsión nunca se sintió. También hubo disciplina táctica. La doble línea de 4 funcionó a la perfección. Los espacios entre líneas fueron cortos y la anticipación de los ídolos de barro de Nacional marcaron la pauta del partido. El arquero Obelar tiene condiciones a pesar del error grosero en el gol de Motta. 

Los capitalinos tienen dos maneras de atacar: en rapidez, se despliegan por derecha con Erwin González. Por la mitad, para culminar la jugada Arrechea; Ramírez, Robayo y Rodríguez acompañan el ataque y están prestos a resolver. Cuando piensa, Millonarios avanza por izquierda con el lateral Casierra buscando la sociedad con Omar Vásquez (suspendido) y tratando de encontrar el centro. En táctica fija no es un equipo peligroso, a duras penas pueden levantar el balón. 

De fútbol en el Deportivo Cali todavía sigue siendo muy díficil hablar. Desde José Eugenio Hernández el fútbol ha sido un tema imposible cuando el Pascual Guerrero se viste de verde y blanco. El primer partido con Jorge Luis Bernal en el banco (de la tribuna) no permite salir del círculo vicioso de la táctica del arrume que implementó el "Cheché". La presentación en Ibagué fue triste. Sin embargo, al tolimense no se le podían pedir milagros y los jugadores presentaron su verdadera cara en los partidos oficiales. Vendrán correctivos.

Si el objetivo del Comité Ejecutivo es el título y la presión se traslada al Cuerpo Técnico, el Cali tendría que cambiar más de la mitad de su nómina para poder encontrar a los once iniciales con prontitud. Por el contrario, si lo importante es darle credibilidad y continuidad a un trabajo, sólo se deben presentar cambios obligados. Por ejemplo, los de Pérez y Charría. La única sustitución diferente debiera ser la del "Mellizo" Briceño, previamente promovido por la lesión de Ceballos. Efrain Cortés irá como compañero de Zapata. Los demás, incluidos Domínguez, Valdés y Parra deben continuar en sus posiciones y demostrar porqué Bernal los alinea como titulares.

El triunfo el sábado está embolatado a menos que el Cali cambie muchísimo con respecto al partido anterior. Y si el Glorioso no gana, queda liquidado. No podrá ser campeón; pero podrá buscar la identidad en un paciente tramo de 8 ó 9 fechas. El fútbol del Cali es tan precario que se necesita demasiado para alcanzar la meta futbolística. Por el momento, sólo se le pide sangre. La misma que tuvieron los juveniles del Deportivo Cali en la selección que disputó el sub 17 en Nigeria para vencer a rivales superiores como Argentina y Turquía. Después vendrá el orden, pero ahora que llegue el profesionalismo. Ya va siendo hora.

Probables nóminas

 

Deportivo Cali: Castillo; Calle, Cortés, Zapata y Domínguez; Ayala, Valdés, Chará  y Ortega; Álvarez y Parra.

 

Millonarios:  Obelar; Perlaza, Franco, Henríquez y Casierra; Robayo, Ramírez y Ulloque; Rodríguez; González y Arrechea.

 

Temas propuestos

 
1. Previa del encuentro: terna arbitral, claves para ganar, nóminas tipo. etc.

2. ¿Cuándo podremos hablar de fútbol en el Deportivo Cali?



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Imágenes cortesía de deporcali.com, diariooccidente.com.co.

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La suerte del calendario

 

 

Ayer, y con la lagartería típica de la clase dirigente del país, Ramón Jessurún y los presidentes de los diferentes clubes del FPC, sortearon el calendario de la liga colombiana.  Un evento largo y soso que avanzaba sólo por la belleza de las presentadoras de la transmisión. Las fechas quedaron definidas, pero hasta ahí, porque el reglamento del torneo no aparece por ninguna parte. 

 

La Liga del primer semestre del año es un campeonato diferente por el corto tiempo dispuesto por el calendario mundialista; y por esto sólo se puede predecir con poca precisión cómo debe afrontarse. En las semifinales del pasado, el octavo atina a clasificar con 27 ó 28 puntos, producto, en general, de victorias en condición de local. Los primeros 4 puestos alcanzan un puntaje igual o mayor a los 30 puntos. ¿Cómo se dirimirá el empate en puntos? Está por verse.

 

El Deportivo Cali arranca con un calendario difícil. El primer rival es el Deportes Tolima de Hernán Torres. Una escuadra con memoria, continuidad y buenos jugadores; siempre complicada para el Glorioso y más cuando en su nómina brillan varios elementos con pasado azucarero. Sin duda, el Vinotinto y Oro será el termómetro perfecto para identificar el nivel y posibles pretenciones del Cali de Bernal. En la segunda fecha, el Millonarios de Luis Augusto García visita el Pascual Guerrero. Lo normal es que el Cali gane sin problemas, eso es lo que dice la historia. Además Millonarios viene con problemas económicos y un plantel desmotivado. Sin embargo, no es inusual encontrar que el otrora Ballet Azul engorde la marrana en tierra primera. Habrá que tener cuidado. En la tercera y cuarta fecha el Glorioso visita Medellín, primero enfrentará a Nacional y luego al justo campeón 2009-II. En el primero, como siempre tendrá que estar muy pendiente el Comité Ejecutivo porque con el monopolio del fútbol en manos del Verdolaga, no serán raras las decisiones arbitrales "polémicas" como penaltis inexistentes, expulsiones sin razón y goles imaginarios. Luego aparecerá un DIM preocupado por la Copa Libertadores. Dependiendo del plan deportivo del Poderoso, Bernal puede pensar en los tres puntos.

 

El siguiente bloque de partidos muestra rivales preocupados por el descenso. Quindío y Cúcuta darán la pelea por los puntos, aunque en el papel deben ser 6 puntos fijos si el Cali quiere pelear el título. Once Caldas por lo general nunca puede con el Superdépor. Junior en Barranquilla es el contrincante más complejo del bloque; un empate sería un buen botín.

 

Para el tercer bloque lo lógico es que el Cali consiga al menos 12 puntos de 15. Contra la Delincuencia, no hay nada que hacer, no hay excusas, es victoria fija en ambos encuentros y además el momento para cuadrar el gol diferencia (si es que el ítem resulta importante en el desempate). Santa Fe es débil en el Pascual Guerrero y siempre termina derrotado, pero no será fácil porque tienen un muy buen plantel. Boyacá Chicó también tiene que salir abatido del Sanfernandino. El elenco de Gamero y Pimentel no ha tenido grandes refuerzos y pareciera que se encontrara en standby, no se muestran como serios aspirantes al título. Del Chicó se sabrá más en las primeras fechas, es una incógnita. El Atlético Huila, subcampeón del fútbol colombiano,  es el rival de cuidado en este bloque de 5 fechas. A favor del Cali está que Guillermo Berrío no puede encajar dos temporadas buenas seguidas. Al terminar este bloque, el Superdépor debe estar consolidado en los primeros lugares.

 

Las últimas fechas favorecen al Cali. Tendrá su encuentro contra Cortuluá, un equipo débil, que aspira a mantenerse en primera, y sin irrespetar al Equipo Corazón, no debe representar problemas para el trasegar azucarero. Real Cartagena se encuentra en la misma situación del Cortuluá, pelea descenso pero es una escuadra complicada en el Corralito de Piedra. Bodert lleva un proceso serio que le ha dado réditos a pesar de disponer de una nómina limitada. Envigado, Pereira y Equidad cierran la programación del único grande del Valle del Cauca. Para esa instancia el Cali debe estar asegurado en los 4 primeros y debe sumar y regular fuerzas para afrontar semifinal y final.

 

Sin el conocimiento de las reglas de juego, seguramente habrá vacíos en el análisis. Se desconoce si el que termine primero en la tabla tenga ventajas en la semifinal y final. Tampoco cuál es el ítem de desempate. Pero como equipo grande el Cali debe pegar primero y tomar distancia, ganar y sumar con el fútbol necesario para hacerlo. El idealismo no tiene cabida mientras el Cali muestre un esquema táctico serio y ganador.


 

Temas propuestos

 
1. ¿Cómo vislumbran el camino al título dado el calendario de la Liga?

 

Bonus track: De la Pava como Gerente Deportivo del Glorioso.

 

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Imágenes cortesía de elespectador.com, futbolocura.com.

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